13 Razones por las que los padres deben ver ‘Por trece razones’

13 Razones por las que los padres deben ver 'Por trece razones'

Es la serie del momento. Todo el mundo habla de Por trece razones y comenta y opina acerca de su temática y de lo que en ella ocurre. Es blanco de polémicas y comentarios y no deja indiferente a nadie, para bien o para mal.

Pero Por trece razones es mucho más que una serie. Es un grito de auxilio, una llamada de atención, un espejo en el que vemos reflejada nuestra más cruda realidad que nos invita a reflexionar sobre ciertas situaciones y actitudes que vivimos y contemplamos día tras día.

En sus trece capítulos nos ofrece una serie de enseñanzas que padres y educadores debemos tener muy en cuenta, imprescindibles para abrirnos los ojos y poner fin al bullying, el abuso sexual y el suicidio en la adolescencia.

En Sapos y Princesas te damos 13 razones por las que todos los padres y educadores deben ver Por trece razones. En este artículo desgranamos muchos aspectos fundamentales de la serie, así que si aún no la has visto, es decisión tuya seguir leyendo o no, aunque te recomendamos que, al menos, te quedes con los titulares de cada una de las razones.

El Teléfono ANAR de Ayuda a Niños y Adolescentes es el 900 20 20 10 y el Teléfono ANAR del Adulto y la Familia el 600 50 51 52.

ALERTA DE SPOILER

1. Pone de manifiesto la cruda realidad del acoso escolar

El acoso escolar es una realidad innegable. No son bromas, no son cosas de niños. Son actitudes y comportamientos que pueden llevar a los niños y adolescentes a situaciones muy desagradables que minan su autoestima y marcan para siempre su personalidad. Por trece razones evidencia esta realidad y reabre y aviva el debate sobre el bullying, ayudando de esta manera a concienciar a la sociedad sobre la cruda realidad del acoso escolar. En España y según un estudio de Save The Children de 2016, 1 de cada 10 alumnos en España asegura sufrir o haber sufrido acoso escolar, un 7% a través de la red; un tercio reconoce haber agredido físicamente a otro compañero, y la mitad admite haber insultado alguna vez. El teléfono del Ministerio contra el acoso escolar es el 900 018 018. Los destinatarios del servicio son los alumnos, padres, madres y tutores legales, profesores, equipos directivos y personal de los centros docentes y, en general, cualquier persona que tenga conocimiento de casos de malos tratos o acoso en el ámbito escolar, tanto dentro como fuera del centro docente.

2. Nos da pistas para detectar si a tu hijo le están acosando…

En la serie, la protagonista, Hannah, sufre acoso escolar y nunca se lo comenta a sus padres. Ellos nunca llegan a sospechar nada hasta que ya es demasiado tarde para poner remedio a la situación. La solución es evidente, pero no siempre la llevamos a cabo. Dedicar tiempo a nuestros hijos, hablar con ellos liberándonos de prejuicios y actuar si es necesario es esencial para demostrarles que, aunque todo falle, los padres siempre vamos a estar ahí para apoyarles en los momentos duros y solucionar sus problemas.

Clay3. …o para detectar si tu hijo es quien está acosando

Pero, ¿y si es nuestro hijo el que está haciendo bullying (o ciberbullying) a un compañero? Sinceramente, en raras ocasiones nos preguntamos si son nuestros hijos quienes hacen daño. Tendemos a protegerlos a ellos, pero no le damos la misma importancia si el caso es el contrario. Una vez más, diálogo ante todo.

4. Nos enseña a no banalizar los problemas de los adolescentes

Y volvemos al “son cosas de críos”… La situación laboral, la economía familiar, los problemas de los adultos, en definitiva, son mucho más importantes que una simple disputa entre dos amigas adolescentes, ¿verdad? La respuesta es no. Hay problemas que a los 15 años pueden parecernos un mundo y que a los 40, son una tontería. Pero a los 15 años, son un mundo.

El teléfono del Ministerio contra el acoso escolar es el 900 018 018. 

5. Sí, el machismo aún sigue existiendo, y también entre los más jóvenes

Justin es el chico protagonista del primer episodio de Por trece razones, la primera cara de la primera cinta que Hannah graba para hacer ver qué situaciones han sido las que la han llevado a tomar la decisión de suicidarse. Justin es el primer amor de Hannah y aún así, no duda en mentir sobre ella y afirmar que han llegado a más de lo que han llegado en realidad. Incluso uno de los mejores amigos de Hannah al comienzo de la serie, Alex, cae en este tipo de comportamiento elaborando una lista machista para vengarse de su ex-novia. De una tremenda crudeza es la parte de la serie dedicada a Bryce, no solo su cinta, sino también otros episodios anteriores en los que se dejan ver pequeñas pinceladas de su personalidad y su manera de tratar a las mujeres que le rodean y, aunque parezca increíble, con el consentimiento y encubrimiento de sus compañeros.

Hannah6. Y la homofobia, también

Aunque en la serie hay personajes abiertamente gays, una de las protagonistas de una de las cintas quiere esconder su homosexualidad por miedo a lo que los demás pueden hacer sufrir a sus padres adoptivos, una pareja gay que ha tenido que soportar todo tipo de comentarios a lo largo de los años.

7. Trata el tema de la adicción a sustancias tóxicas

Jessica no recuerda nada de lo que ocurrió la noche de la fiesta, pero hay algo en ella que le hace sospechar que algo no va bien, se va sintiendo cada vez peor y encuentra su refugio en la bebida, llegando incluso a beber en clase y a esconder el alcohol debajo de su cama. Como padres, podemos pensar que si nuestros hijos hicieran algo como esto, no podrían ocultárnoslo y lo descubriríamos… Pero es evidente que no siempre es así.

8. No es no

Aún tenemos mucho que avanzar en el ámbito de la educación en igualdad, y eso es algo que queda patente en Por trece razones. Los adolescentes de esta serie (sobre todo Bryce, como confiesa en su última conversación con Clay) piensan que hay ciertas actitudes de las chicas que les dan pie a abusar de ellas.  Hay una escena especialmente dura con escenas explícitas de una violación. Pero Por trece razones también nos da una lección de educación y respeto, dos cualidades esenciales presentes en Clay.

9. Autoestima ante todo

Es la clave para salir adelante. Tenemos que enseñar a nuestros hijos a conocerse, quererse, respetarse y a hacer que los demás les respeten, algo especialmente complicado en la difícil etapa de la adolescencia.

Personajes10. Da visibilidad a un tema tabú en nuestra sociedad: el suicidio

En España 627 adolescentes llamaron el pasado año al teléfono de ANAR por intentos de suicidio e ideas suicidas. Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), el suicidio es la segunda causa de muerte entre adolescentes. En 2014, el suicidio es la tercera causa de muerte en el grupo de edad de entre los 15 a los 29 años, superado sólo por las causas externas de mortalidad y los tumores, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística. En los últimos datos disponibles se pone de manifiesto que 310 niños y jóvenes menores de 30 años se quitaron la vida. Se trata de una realidad social silenciada, un tema tabú que no es tratado por las autoridades ni por los medios de comunicación, aunque en los últimos meses hemos llegado a conocer algunas noticias que han puesto este tema encima de la mesa y han hecho que nos preguntemos, por fin, qué estamos haciendo mal para que nuestros jóvenes y adolescentes caigan en el suicidio o en juegos suicidas, como el ‘juego’ tristemente conocido como La ballena azul.

11. Nos enseña qué es lo que no hay que hacer cuando un adolescente te pide ayuda

Hannah pide ayuda. Se da una última oportunidad, decide visitar al orientador del colegio y graba su conversación en la cinta número 7 cara A. Podría esperarse de él que fuera capaz de hablar con la alumna, que se comunicara con ella, que consiguiera que Hannah pudiera desahogarse, que le ofreciera apoyo y tomara cartas en el asunto… Su reacción no es la que esperamos, pero es más habitual de lo que creemos. ¿Cuántas veces hemos pensado o escuchado cosas como “qué pintaba esa niña sola por la calle a esas horas” o “qué hacía en ese sitio”?

12. Si tu hijo va a verla, que sea contigo

Más que una recomendación, es una advertencia. La serie no está aconsejada para menores de 16 años y es muy cruda, con escenas muy explícitas de violaciones y de suicidio. Impacta, y mucho, y no solo a menores, sino también a adultos. Todo ello, sumado a la temática general de la serie, la empatía que se llega a sentir con Hannah, Clay y sus padres y la identificación con algunos personajes de la serie para bien o para mal, puede provocar un duro golpe emocional. Por eso, si tu hijo va a verla, que sea contigo, y nunca solo.

13. Si la has visto con él, aprovecha para preguntarle su opinión

Aún así, Por trece razones nos ofrece la oportunidad de conversar con nuestros hijos de temas de los que, de otra manera, cuesta mucho hablar, bien porque se cierran en banda o porque nosotros mismos no sabemos qué decir o no encontramos palabras para expresarnos. Como siempre, el diálogo nos sirve para estrechar vínculos, conocerlos, saber cómo se sienten, qué es lo que están viviendo, entenderlos y poner remedio a situaciones como el acoso escolar, el abuso sexual o las adicciones.

El Teléfono ANAR de Ayuda a Niños y Adolescentes es el 900 20 20 10 y el Teléfono ANAR del Adulto y la Familia es el 600 50 51 52.

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