¿Por qué se ríen los bebés? La ciencia puede explicártelo

¿Por qué se ríen los bebés? La ciencia puede explicártelo

Espontánea y contagiosa, la risa de los bebés es una de las experiencias más gratificantes que compartir durante sus primeros años de vida. Pero el motivo de la hilaridad infantil sigue siendo un misterio. Ahora, los resultados de un proyecto pionero liderado por el profesor Caspar Addyman, de la Goldsmiths University of London, desvelan nuevas pistas para entender las razones que se esconden detrás de estas adorables sonrisas y carcajadas.

‘Baby Laugther Project’ es una interesante investigación, realizada a partir de risas e informes enviados por padres procedentes de todo el mundo. Para este profesor, el estudio de la risa temprana de los bebés puede ayudarnos a ampliar nuestro conocimiento sobre el funcionamiento del cerebro del niño, además de revelarnos nuevas claves sobre ese sentido característico del ser humano que es el humor.

La risa como interacción social

Las primeras sonrisas comienzan a aparecer en torno a los tres meses de vida y las primeras risas, sobre los tres meses y medio. Teniendo en cuenta su investigación, Addyman señala un denominador común para estas risas tempranas: se trata de un acto social, relacionado con la gente. Para los bebés, reír es una forma de conectar con los demás.

Risa infantilLa risa es también una forma de aprendizaje, que enseña al niño a relacionarse con las personas de su entorno. Según este estudio, la risa indica también que el bebé ha aprendido una nueva habilidad o que está pidiéndote ayuda para hacerlo. Pero la ciencia no puede darnos respuestas mágicas a estas situaciones. No hay fórmulas infalibles para hacer reír a tu bebé. Disfrutar de forma plena el tiempo que compartas con él, poniendo atención a estos detalles es el mejor consejo para incentivar estos momentos de felicidad.

¿Por qué papá es más gracioso?

El estudio de Addyman también aborda la relación de la risa con algunas de las acciones más tradicionales con las que todo padre acostumbra a entretener al bebé. Por ejemplo, el clásico “cucú-trastrás”, escondiendo el rostro tras las manos. ¿Por qué este gesto resulta siempre tan efectivo? La respuesta está en la atención. Con este tipo de interacciones, el bebé está siendo recompensado con la atención plena del adulto. Parece que esa gratificación es suficiente para provocar la hilaridad del niño.

Caspar Addyman: “La mejor manera de hacer reír a un bebé es tomárnoslos en serio”

Por otro lado, Addyman también observó que la risa surgía mucho más fácilmente cuando están relacionadas con la figura paterna. La interacción con el padre tiene muchas más posibilidades de acabar en carcajada que con cualquier otra persona. Desde su nacimiento, la madre suele estar presente de forma constante en la vida del bebé. En cierto sentido, se convierte en la referencia a partir de la que va ubicando el resto de su mundo. Sin embargo, la presencia del padre siempre está acompañada de cierta dosis de novedad, que le dan ventaja como fuente de hilaridad.

Baby Laugther Proyect

Hace cuatro años,  Addyman lanzó el site ‘The Laughing Baby’ para pedir colaboración a los padres en su investigación. Desde entonces, esta web ha recibido la respuesta de miles de padres, que han contribuido con cientos de vídeos. El profesor tiene la intención de reunir las conclusiones en el libro ‘The Laughing Baby’, mostrando las habilidades básicas que el bebé aprende durante sus dos primeros años de vida desde la óptica de la psicología infantil.

Risa infantil

Si estás interesado en participar en este proyecto, puedes hacerlo enviando vídeos de tu bebé riéndose y aportando un pequeño informe relatando qué ha desencadenado la risa desde vuestro punto de vista: qué personas lo acompañaban, que tipo de interacción se estaba realizando, etc.

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