Los mejores destinos para ir a esquiar con niños

Los desplazamientos durante el periodo navideño a destinos montañosos y las familias que deciden pasar su vacaciones de invierno en estaciones de esquí han
aumentado considerablemente.

Cada vez son más las estaciones que se adaptan a las necesidades de las familias, por lo que han ampliado la oferta para los pequeños, siendo ellos los más privilegiados, tanto dentro como fuera de las pistas de esquí.

Aunque no es fácil escoger la estación idónea para pasar unos días en familia, en Sapos y Princesas queremos facilitarte esta tarea y ofrecerte las estaciones con más variedad de actividades, juegos en la pista, guardería y otros servicios que seguro os serán muy útiles.

1. Sierra Nevada (Sistema Penibético)

En un marco inigualable, este sistema montañoso, uno de los más altos de Europa Occidental, ofrece una amplia oferta para toda la familia. Con sus 103 kilómetros esquiables y la ampliación de la zona de esquí familiar, es una firme candidata para pasar unos días de Navidad.

Podéis encontrar clases de iniciación en esquí y snowboard para los más pequeños y para los no tan pequeños, avaladas por la Escuela Española de Esquí. Tienen un área cerrada y remontes específicos para que los niños no corran ningún peligro.

Si vuestros hijos no han cumplido aún los cuatro años podéis aprovechar el servicio de guardería que hay situada junto al telecabina, (Centro Lúdico infantil), que cuenta con una capacidad para 40 niños. Este centro también ofrece servicio de comedor, talleres y juegos. Aparte de por el sol, Sierra Nevada es conocida por su amplia oferta de ocio para los días que cuesta ponerse los esquís, entre las actividades que podéis encontrar destacan el Tiro con Arco, el Trineo o el Patinaje sobre hielo.

En la Plaza de Pradollano, a pie de pista, podréis realizar las compras necesarias y alquilar material de esquí. Y si os hace malo o estáis cansados, podéis aprovechar para hacer una excursión en el día a la ciudad de Granada, comer de tapas y pasear por el Albaicín, la judería o visitar la Alhambra.

2. Baqueira Beret (Pirineo Catalán)

La perla del Pirineo Catalán, muy frecuentada por la Familia Real española, es uno de los destinos preferidos por los esquiadores sibaritas, ya que tiene una oferta de ocio diferente al resto de las estaciones invernales. Cuenta con 120 kilómetros esquiables y la calidad de la nieve está considerada como una de las mejores de Europa.

Cuentan con tres parques infantiles en pista: Baqueira 1800, Beret y Bonaigua. Dispone de guardería para niños de menos de dos años, y para los que ya no llevan pañales, siempre está la opción del jardín de nieve donde tendrán su primer contacto directo con el frío elemento. Además de disfrutar de las excelentes pistas también podréis disfrutar de la oferta de ocio que ofrece el Valle de Arán, su amplia variedad gastronómica hará las delicias de los más glotones de la familia.

Para bajar la comida podéis dar un paseo a caballo o trineo y disfrutar en familia de los espectaculares paisajes que os brinda la naturaleza. Y si lo vuestro no son los animales, siempre podéis alquilar una moto de nieve y pasar una tarde diferente.

3. Candanchú (Pirineo Aragonés)

Situada junto al río Aragón, y a tan solo un kilómetro de la frontera francesa, se encuentra a la cabeza de las estaciones invernales más familiares, ya que cuenta con una amplia zona de principiantes, ‘Tobazo bajo’, donde podrás ver a los niños mientras aprenden a esquiar. Además de su amplia especialización en esquí infantil, los padres también disfrutaréis de sus instalaciones, ya que Candachú cuenta con pistas rojas y negras, rutas fuera de pista como ‘El Tubo de la Zapatilla’ o Loma Verde. Además dispone de una zona destinada a los amantes del snowboard, con un snowpark.

Si sois una familia activa a la que le gusta rastrear los alrededores, siempre podéis visitar Jaca, situada a tan sólo 20 kilómetros, y disfrutar de su gastronomía y sus paisajes. Además, podéis aprovechar para ir al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, un paisaje de grandes contrastes donde pasar un día disfrutando de la naturaleza.

Otra de las visitas obligadas es el Bosque de las Hayas, situado entre Candanchú y el Valle de Aspe, de una belleza insólita por la policromía de sus paisajes salpicados de amarillos y pinceladas de naranjas y verdes. La gran variedad de actividades consolidan a esta estación como uno de los destinos favoritos elegidos por las familias.

4. Andorra

A caballo entre en España y Francia es uno de los destinos que guarda más belleza. Se encuentra a más de 1.996 metros sobre el nivel del mar, destaca su clima mediterráneo y sus más de 2.000 metros de encinares y pinos. Su estación se divide en tres sectores: Vallnord (90 kilómetros); Grandvalira, la más grande de los Pirineos, ya que cuenta con 200 kilómetros de pista, y Naturlandia (15 kilómetros).

Para iniciar a vuestros hijos en el mundo del esquí podéis apuntarlos a un jardín de nieve a pie de pista, ideal para niños entre 3 y 8 años. Si son más pequeños siempre podéis optar por la guardería, en la que cuidarán de ellos mientras juegan.

Si sois principiantes siempre podéis contratar un monitor para todos, será divertido. Y si no os gusta demasiado el esquí, Andorra os ofrece un abanico increíble de actividades para hacer en familia, entre las que destacamos: Mushing, trineo tirado por perros, esta es una actividad ideal para toda la familia ya que en Vallnord hay más de 21 huskies especialistas en esta actividad; Naturlandia, eco-parque temático en el  que disfrutaréis como auténticos niños, y Tobotronc, el tobogán alpino más largo del mundo, os hará gritar como nunca.

Y no descartéis una visita a Andorra la Vieja. Si os gustan las compras, en el centro neurálgico de la ciudad encontraréis un gran número de tiendas y restaurantes.

También te puede interesar:

¿Qué opinas? Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *