¿Rabietas en el coche? ¡Gestionémoslas con el juego!

¿Rabietas en el coche? ¡Gestionémoslas con el juego!

Ahora que llegan las vacaciones de verano y aumentan los desplazamientos en coche, es el momento de informarnos adecuadamente si tenemos pensado viajar con niños, sobre todo cuando estos son pequeños. En este tipo de viajes, al ser más largos, es frecuente que los niños nos sorprendan en algún momento con alguna que otra rabieta.

Tanto en el momento en que montamos a los niños adecuadamente en su SRI (sistema de retención infantil), como durante los trayectos, estas rabietas se convierten en un factor de riesgo en la seguridad vial. Pueden despistar al adulto y podemos sufrir o provocar accidentes circulando o incluso cuando estamos estacionados cerca de la calzada y montamos a los niños. Por eso, saber gestionar estas rabietas y berrinches cobra aún mayor importancia.

Rabietas para llamar la atención 

Según la Asociación Española de Pediatría “las rabietas forman parte de la conducta del niño pequeño, especialmente alrededor de los tres años”. A menudo supone un reto para los padres, pues el niño quiere poner a prueba un naciente sentimiento de independencia, el problema es que al ser tan pequeños no distinguen el momento en el que les podemos o no prestar atención y, a veces, es muy difícil hacérselo entender, sobre todo una vez que la rabieta ha comenzado.

En este sentido, los pediatras insisten en que “las rabietas no dejan de ser una manera de llamar la atención, de forma inadecuada, que utiliza el niño. Por lo tanto, se trata de una conducta que no debería ser aceptada por parte de los adultos, aunque pueden y deben ser comprendidas”. Sin embargo, lo cierto es que lejos de comprenderlas pueden desesperar al adulto, quien recurre al castigo o las recompensas. Se suele alternar entre un enfoque autoritario o muy permisivo, pero sin encontrar un punto intermedio para reconducir los estallidos de irritación y frustración característico en estas edades.

Solucionar estas situaciones de forma saludable y enriquecedora, motivando en el niño una mayor conexión con el adulto, inspirándole a colaborar más que a rebelarse, lo conseguiremos escuchando al niño y dándole tiempo al juego.

Esta base es la que nos explica la Doctora en Psicología Aletha Solter, experta en apego y disciplina no punitiva, defensora de la educación consciente. Quien nos propone una serie de estrategias lúdicas para gestionar las rabietas y conflictos infantiles.

Cuánto queda…

Normalmente, los mejores destinos para viajar con niños supone llevar a cabo trayectos largos donde los más pequeños se sienten incómodos en el coche y las clásicas quejas se hacen realidad. Según un estudio realizado por Direct Seguros, el 45% de los padres asegura que la frase más repetida por sus hijos en el coche es el mítico “cuánto queda”, seguida de “dónde vamos” (12%), “me aburro” (9%), “a qué jugamos” (7%) y “me mareo” (3%).

El mismo estudio revela que para entretenerse en el coche los niños oyen música (38%), ven películas (14%), juegan a juegos que implican a otros coches (14%), juegan a videojuegos (8%) y repasan los deberes (2%).

En base a estos datos, una de las primeras cosas que debemos tener bien preparadas y a mano antes de meternos en el coche son listas de música para viajar con niños. Si tenéis DVD o tablet en el coche, podréis ponerles vídeos musicales, una película o sus dibujos animados favoritos.

Juegos para las rabietas en el coche

Os proponemos una serie de juegos muy sencillos que podéis enseñar a vuestros hijos  en el momento en que se suelen desencadenar las rabietas, para así obtener la colaboración de los niños, en este caso, en situaciones relacionadas con el coche y los desplazamientos.

  • Contamos una historia: Mientras los colocamos en el SRI y les abrochamos el arnés, podemos contarles una historia, cualquiera, una que no sepan, con cambios de entonación y con emoción. Por ejemplo, la historia de la señora que tenía el pelo morado y un abrigo con botones de chocolate. Como siempre se los comía, nunca podía cerrarse el abrigo y muchas veces se constipaba. Si tu hijo es de los que se enfada mucho al colocarlo en su silla, sé previsor y empieza a contarle la historia antes de sentarlo, de esta manera estará distraído mientras le abrochas.
  • Proponer un reto: Durante el viaje podemos utilizar el paisaje para contar cosas de color verde, por ejemplo, o animales, o cosas en general que empiecen por alguna letra. También podemos hacer un concurso para ver quién ve más matrículas extranjeras.
  • Palabras encadenadas: Un clásico que no pasa de moda y que les mantiene entretenidos un rato.
  • Proponemos algo creativo: Nos podemos inventar un cuento entre todos. Cada uno dice unas cuantas frases y la siguiente persona continúa el cuento.

Estas son algunas ideas, pero vosotros podéis añadir tantas como vuestra imaginación quiera. Lo importante es que entre todos, de forma divertida convirtáis una situación que antes era frustrante, agotadora e improductiva en un momento lúdico, de colaboración y escucha mutua. Puede ser una experiencia de tranquilidad muy enriquecedora.

 

”Direct

Diseño realizado por: Direct Seguros. Marzo 2016

 

También te puede interesar:

1 comentario

  1. Mundo Ludic

    Está claro que al llegar las vacaciones debemos gestionar los ratos libres para que sean ratos de disfrute, y positivos para todos.

¿Qué opinas? Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *