Nieve, naturaleza y relax en Andorra

Destino de nieve por excelencia, el País de los Pirineos es perfecto para los amantes de la naturaleza, la diversión y el relax. Aquí podréis descender con vuestros peques por el tobogán más largo del mundo, descubrir valles y montañas, seguir el rastro de las marmotas o disfrutar de aguas termales y masajes relajantes. Con 19 rutas cicloturísticas y 42 rutas de senderismo, el principado de Andorra ofrece la superficie esquiable más grande de los Pirineos y más de cuarenta iglesias y puentes románicos. Dividido en siete parroquias, sólo en la capital Andorra la Vella, podréis conocer la Casa de la Vall, un fuerte que data del siglo XVI; el Pont de la Margineda, un puente medieval románico; la iglesia de Santa Coloma o Sant Martí de la Cortinada, construida entre los siglos IX y X d.C.; o bien disfrutar de las mejores vistas panorámicas desde el Roc del Quer. Todos recorridos que podéis disfrutar durante el verano en un bus turístico ofertado por la Oficina de Turismo de la ciudad.

Y por si fuera poco, Andorra presenta un sinfín de festivales en los meses de verano ideales para observar en familia, como el “Festival Internacional Colores de Música” en Escaldes-Engordany, el “Festival Internacional de payasos” en Andorra la Vella, las “Noches de verano, música y danza” en Sant Julià de Lòria i Andorra la Vella, el “Teatro en la calle” en Ordino o las “Noches de circo” en La Massana. Sacad el boli y apuntad, que aquí os proponemos algunos de los destinos más divertidos para que os lo paséis a lo grande.

¡El tobogán más grande del mundo!
Sant Julià de Lòria es definitivamente la parroquia de la cultura. Ubicada a quince minutos de Andorra la Vella, es escenario durante todo el año de espectáculos, ferias y congresos de diversas temáticas. Además, sólo recorriendo la ciudad podréis admirar una serie de iglesias y pequeñas capillas, que muestran una impresionante arquitectura: una iglesia románica que data del siglo XII; el Museo del Tabaco, que evoca todo lo relacionado con el tabaco desde el campo, el secadero, la fábrica y el comercio; y, el Santuario de Nuestra Señora de Canòlic. Pero además, a la cultura se le suma la diversión. A escasos minutos por la carretera de la Rabassa, encontraréis Naturlandia. Un gran eco-parque, donde podréis realizar un sinnúmero de actividades deportivas para toda la familia: patinar sobre una pista de 400m2; hacer nordic walking (senderismo de verano con bastones) en el bosque de la Rabassa, uno de los más grandes de Andorra; descender en el tobogán más grande del mundo (5,3 km); realizar salidas a caballo o con un guía para conocer los secretos del bosque; o disfrutar con vuestros hijos de diversos juegos de iniciación a la escalada, de aventura encima de los árboles, u otros en el Inuit Park.

¿Queréis conocer a las marmotas?
Ubicada a 17 minutos en coche desde Andorra la Vella, la parroquia de Canillo ofrece dos itinerarios ecoturísticos para observar la flora y la fauna del Valle de Incles. Con un nivel de dificultad bajo y recorridos de cuatro horas de duración en promedio, las rutas de Les Aigües Tortes del Siscaró y de Las Marmotas a través del Valle de Ransol son ideales para que hagáis un poco de deporte con vuestros peques. La primera ruta es un recorrido dominado por pinos negros y abedules donde habita el reyezuelo, el pájaro más pequeño de Europa, las ardillas y los corzos. La segunda, es a través de un sotobosque donde encontraréis marmotas, puercos monteses, corzos y pinzones merodeando entre brezos, rododendros, arándanos y flores alpinas. Ambos recorridos se realizan acompañados por profesionales que os enseñarán los secretos de la naturaleza. No os olvidéis de realizar una reserva previa en la oficina de turismo de Canillo (tel.: +376 753 600). El precio de cualquiera de las dos salidas es de 16 €.

para relajaros un poco…
A escasos minutos en coche del centro de Andorra, se encuentra Escaldes–Engordany, famoso por sus aguas termales del balneario de Caldea,el centro termolúdico más grande de Europa en la montaña. Con una arquitectura moderna situada a 1100 metros de altura sobre el nivel del mar, Caldea es el oasis de Andorra donde podéis practicar el turismo termal y descubrir el vínculo de las antiguas civilizaciones con el agua. Aquí podréis disfrutar de lagunas termales de diversas temperaturas – heladas, calientes, a vapor, etc. – con instalaciones de diseños espectaculares como el baño azteca con corriente y en el que estaréis rodeados de un jardín tropical; el baño con pomelos dentro de un exótico entorno de estilo japonés; o el hammam una demostración del poder purificador del vapor.

Además, podréis realizar paseos por la ciudad visitando las infraestructuras románicas, como la iglesia Sant Miquel d’Engolasters que presenta una cronología dudosa; o el Matrioshka Museum, donde conoceréis el significado y el proceso elaboración de las muñecas rusas: las entrañables mamás con su nutrida familia de hijitas. No os olvidéis de pedir un deseo para, cuando este se cumpla, poder descubrir la siguiente pieza. Pero, si lo que buscáis son áreas verdes, un paseo por el lago de Engolasters y la Vall de Madriu son el lugar perfecto para los amantes de la naturaleza. Ubicado a dos kilómetros de la iglesia de San Miguel d’Engolasters, este paraje natural se encuentra habilitado para hacer senderismo y deporte al aire libre de dificultad baja. Aquí, podréis disfrutar con vuestra familia de un día inolvidable visitando el lago, recorriendo el circuito de aventura o paseando por la senda de les Fonts, un magnifico mirador sobre el valle de Andorra la Vella. ¡Disfrutad de este fantástico destino!

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