Deportes de invierno en familia

En algunos lugares ya han caído los primeros copos de nieve y el frío recorre las calles sin intención de abandonarnos pronto.

Una opción para combatir y disfrutar del invierno son todos los deportes que podemos compartir con nuestra familia. El ejercicio forma parte de nuestra cultura y de unos hábitos que hacen que nuestra vida sea más satisfactoria. Si combinamos deporte y una alimentación sana, ayudaremos a nuestro cuerpo a prepararse para superar enfermedades y esfuerzos.

Practicar ejercico en familia nos permite compartir momentos en los que se trabaja la superación personal o aprender a afrontar situaciones complicadas. Se trata de un momento en el que los niños tienen la posibilidad de reforzar lazos con sus padres y hermanos.

Múltiples beneficios

Los deportes de invierno destacan por su capacidad para realizarlos en familia, y aunque haya que aguantar a que el frío llegue, la espera vale la pena ya que aportan muchas aptitudes a nuestros hijos.

Un día de nieve puede ser de lo más gratificante para los niños. En primer lugar por la emoción de ver las montañas con su capa blanca y de tocar la nieve, ya que muchos no lo conocen ni lo han visto nunca.

Además de divertirse, observarán lo capaces que son de hacer algún deporte como esquiar, y les gustará ver los logros que van consiguiendo cada día. Una jornada llena de diversión compartida y disfrutada con los nuestros.

Los deportes de invierno tienen cierto nivel de adrenalina y de superación, en los que cada logro que el niño se proponga y consiga supondrá un aumento de su autoestima.

Por otro lado podemos disfrutar de la naturaleza, al ser siempre al aire libre ayudará a que los niños conozcan el entorno invernal, animales, paisajes, etc.

Son múltiples los beneficios físicos pero también para la mente. Hacer ejercicio ayudará a nuestros hijos a mejorar sus habilidades de memoria, su capacidad de aprendizaje y concentración, a reducir el estrés y a mejorar el estado de ánimo.

Senderismo

Un paseo disfrutando del bonito paisaje y haciendo ejercicio a la vez no. Podéis preparar bocadillos y disfrutar del tiempo en familia que a veces con el estrés diario no tenemos posibilidad.

Además hay que reírse de imprevistos que puedan surgir, como un chaparrón inesperado. Nos servirá para buscar soluciones en grupo haciendo partícipes a los niños e intentando hacer de ese momento algo divertido y con solución.

Si se inician en este ejercicio debemos tomarlo con tranquilidad e intentar empezar con cortos recorridos, para que los niños no se cansen demasiado pronto.

Es importante hacer paradas frecuentemente, y aprovecharlas para hidratarnos, beber líquido o tomar frutos secos que aportarán energía. Aseguraos de llevar un calzado y ropa cómodos, ya que sino podrá arruinaros el paseo.

Nieve

A casi todos nos gusta ver la nieve y disfrutar de ella, deslizarnos por esas bajadas en las que los niños encuentran gran emoción. A pesar de las caídas, el esquí no tiene porque ser un deporte extremo si lo realizamos con seguridad y responsabilidad.

En todas las estaciones de nieve hay zonas destinadas a la familia y a los niños, incluso guarderías donde nuestros hijos podrán divertirse deslizándose sin miedo a hacerse daño.

Los trineos o las raquetas son otra opción para los que no son muy amantes del esquí. Alquilad uno y deslizaos con vuestros hijos, os pedirán repetir. Y no os olvidéis de hacer una lucha de bolas de nieve, veréis como corren y se ríen.

Balnearios

Tras un día agotador de ejercicio qué mejor que relajarse y hacerlo en familia. Los balnearios son también una opción para disfrutar con nuestros hijos.

Algunos de ellos tienen recorridos dedicados especialmente a niños, en los que éstos podrán ir a las saunas y las piscinas acondicionadas con distintas temperaturas. Siempre acompañados de un guía especialista que les explique las propiedades del agua o las características del entorno en el que se encuentra el manantial.

El balneario Sicilia en Jaraba, Zaragoza, dispone de un programa termal infantil a partir de cuatro años. Ofrecen técnicas adaptadas, en las que nuestros hijos podrán beneficiarse de las propiedades curativas del agua y la relajación.

Muchos de estos tratamientos están indicados para aquellos niños hiperactivos, con ansiedad o con problemas respiratorios.

Además podrán disfrutar de una variedad de actividades familiares en las que podremos gozar con nuestros hijos de la naturaleza que nos rodea.

Patinaje sobre hielo

Para los que este año se queden en la ciudad también existen propuestas muy atractivas, como lo es el patinaje sobre hielo.

En España lo más común es practicarlo en pistas a cubierto. Pero siempre será una buena excusa para ponernos los patines y compartir con nuestros hijos de una tarde divertida.

En Madrid tendréis la posibilidad de patinar en la Plaza de Callao. Su entrada es gratuita y exclusiva para niños entre 4 y 12 años.

Fotografía: Estación de esquí de Sierra Nevada

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