Planifica un día muy completo para que tus hijos disfruten de un paseo por la naturaleza, descubriendo tesoros, olores, texturas y colores que nunca habrían imaginado.

    Desde Sapos y Princesas os damos algunas pistas para que la excursión se convierta en una jornada perfecta.

    • Despertarse temprano: Las mañanas son el momento perfecto para encontrar animales, tales como pájaros o insectos, que por la tarde se esconderán en la sombra para no tener calor. Vuestros hijos podrán jugar a adivinar las huellas frescas de los animales en la tierra.
    • Preparativos previos: No olvidéis vestir a los niños con zapatos cerrados y calcetines, incluso con pantalones largos, si no hace demasiado calor, para prevenir rasguños, mordeduras y picaduras de insectos. Es imprescindible llevar crema protectora solar y gorras.
    • Qué llevar en la mochila: En la mochila de un buen explorador no deben faltar lupas, cámara de fotos, lápices y cuadernos de notas, botellas de agua y bocatas.
    • Comenzad con un juego: Un buen comienzo es tumbarse boca arriba sobre la hierba. mirar hacia los árboles y hacerse preguntas como la altura o los años que creen los niños que tienen.
    • Escuchar el viento: Un paseo de naturaleza da una maravillosa oportunidad de potenciar los sentidos de los más pequeños. Podéis levantar vuestros oídos e imitar los sonidos que se oyen, como el gorjeo de los pájaros o el silbido del viento.
    • Sigue tu nariz: Oled las flores y comparar fragancias diferentes o frotar las hojas para liberar diferentes olores.

    Niño oliendo flores

    Foto cortesía de Mr. Madness

    • Sentir el mundo: Una experiencia sorprendente es tocar, con cuidado, la corteza áspera de los árboles y los bordes de las rocas. Atreveos a usar las palmas de las manos e incluso, ¡vuestras mejillas!
    • Cazar insectos: Una actividad divertida y educativa es cazar bichos y gusanos. Podéis empezar buscando debajo de las hojas, en las flores y arbustos y sobre los troncos de los árboles. Fotografiad cada insecto que encontréis y cuando regreséis a casa, usad la biblioteca para identificarlos.

    niño cazando mariposas

    Foto cortesía de pinkpistachio

    • Hora del bocadillo: Por lo general, los niños se cansan de mirar y jugar con los insectos a las dos horas. Éste es el momento adecuado para hacer un descanso y reponer fuerzas con los bocatas.
    • Plasmarlo sobre el papel: Recoged unas cuantas hojas grandes y colocarlas sobre una superficie lisa como un banco o el tocón de un árbol. Poned un folio en blanco encima de la hoja y utilizad los lápices de colores para siluetear la hoja.
    • Descubriendo la belleza: Coge los lápices y ayuda a tus hijos a dejar sus impresiones sobre la el paseo después de la excursión. Si dibujan las hermosas flores o los bichos sobre la tierra, su memoria volverá a revivir el paseo una vez más.

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