Zoológicos, ¿en contra o a favor?

En los últimos años hemos asistido a un debate en torno a los zoológicos que no deja de crecer: ¿Son cárceles para animales con el único fin de divertir a sus visitantes o por el contrario cumplen una función pedagógica y de conservacionismo? Lo cierto es que este tipo de instituciones, que reciben en torno a 700 millones de visitantes al año en todo el mundo, están siendo miradas con lupa y son controvertidas tanto para los que están a favor como para los que están en contra.

Analizamos las razones de cada uno para que, como padres, decidáis por vosotros mismos si estáis a favor o no de que vuestros hijos conozcan animales a través de este tipo de centros.

  • En contra:

Para los contrarios al mantenimiento de los zoos, estos no son más que prisiones en las que los animales viven encerrados, lejos de su hábitat natural, con el único objetivo de entretener y divertir a aquellos que los visitan. Los animales son expuestos en espacios muy reducidos, muchos de ellos solos y con conductas reguladas y eliminadas con regímenes de comida y apareamiento. Las necesidades y costumbres de cada especie están muy lejos de cumplirse, ya que los pájaros no pueden volar, los animales acuáticos no tienen suficiente espacio para nadar y los rituales de caza y apareamiento de todos ellos son inexistentes, por su alimentación y las técnicas con que regulan la reproducción natural. Los animales están muy limitados, carecen de privacidad, y tienen pocas oportunidades de estimulación mental o de ejercicio físico. Esto les provoca graves padecimientos físicos y psicológicos que se manifiestan en conductas estereotipadas, es decir, repitiendo de forma compulsiva comportamientos y movimientos.

Al contrario de los que creen que los zoos enseñan a sus visitantes a respetar a los animales, piensan que lo que enseñan es a perpetuar la idea de que los animales pueden estar encerrados para nuestro propio beneficio; ofreciendo tan sólo un poco de información sobre su alimentación, las distintas especies existentes y su entorno natural.

En lugar de encerrándolas, defienden salvar a las especies en peligro de extinción protegiendo sus hábitats y luchando contra los peligros que las amenazan; e incluso potenciando los santuarios sin fines de lucro que están acreditados por la Asociación de Santuarios, que rescatan y cuidan a los animales exóticos sin venderlos ni reproducirlos.

  • A favor: 

Aquellos que defienden la continuidad de los zoos defienden la continuidad de centros modernos, que sigan las normativas internacionales y prioricen la educación, la investigación y la conservación de las especies.

La Asociación Ibérica de Zoos y Acuarios (AIZA), aúna unos 40 Zoos y Acuarios de toda España, y se rige por los objetivos de conservación, educación, consciencia pública o bienestar animal, siguiendo las recomendaciones provenientes de la EAZA (European Association of Zoos and Aquaria) y la WAZA (World Association of Zoos and Aquariums) a las cuales pertenece; que indican que la organización y funcionamiento de una institución zoológica debe incluir como principios fundamentales la sostenibilidad, la conservación y la responsabilidad social y medioambiental como valores dirigidos a todas las áreas de organización y trabajo, y asumidos y promovidos por todos sus miembros.

Para los defensores de estos centros, los zoológicos acercan la naturaleza a sus visitantes y les educan en el respeto y el amor a los animales; lo cual puede ayudar a su conservación. Además, mantienen que muchos de los animales que viven en los zoos son animales nacidos en cautividad o rescatados de decomisos o de una situación de maltrato y que, muchas especies en peligro de extinción sobreviven gracias a su cría en cautividad.

Frente a este debate, iniciativas como la de InfoZoo, perteneciente a Faada, pretenden, sin entrar en el debate ‘zoo sí- zoo no’, promover una visión crítica pero a su vez rigurosa y constructiva de los parques zoológicos, incidiendo de forma efectiva en la manera en que son gestionados y tratados los animales silvestres en los parques zoológicos. Asumen la existencia de los parques zoológicos, pero diferencian claramente entre aquellos que cumplen lo establecido por la Ley y siguen de forma honesta y estricta los principios marcados por la World Association of Zoos and Aquariums (WAZA), y los centros que, por negligencia o desidia, perpetúan el anacrónico modelo de ‘exposición de fieras’ para el entretenimiento. Para InfoZoos, estos lugares deben desaparecer por obsoletos o ser clausurados como marca la Ley.

También la Plataforma ZOOXXI está a favor de aquellos zoológicos orientados al desarrollo de programas de conservación y reintroducción para las especies autóctonas de su zona. Zoos que pueda albergar, cuidar y recuperar animales salvajes heridos o procedentes de un decomiso o de una situación de maltrato. Según sus propias palabras, “necesitamos mantener el zoo, pasando de la utilización de los animales hacia la utilidad para ellos. Podemos hacer que una institución que cada día es más criticada por su lógica obsoleta, se transforme en un espacio para dar cobijo, atención, asistencia y oportunidades a animales que hoy no la tienen, a animales heridos, incautados de explotaciones, abandonados. Un zoo cuenta con los profesionales, el conocimiento y las instalaciones suficientes para pasar a ser un espacio de servicio social, animal y ambiental, y en este punto es donde radica nuestra propuesta”.

Parece que, pase lo que pase, este tema está destinado a dar mucho que hablar. ¿Desaparecerán los zoos o evolucionarán en centros de conservación? ¿Conoceremos a los grandes animales únicamente a través de imágenes, vídeos o viajando, o por el contrario podremos seguir visitándolos en cautividad? Sólo el tiempo tiene la respuesta pero, lo que es evidente es que estamos ante un cambio de paradigma y es que, el modelo tradicional ha de cambiar y lo seguirá haciendo.

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