El origen gallego de la fiesta de Halloween

    Seguro que muchos de vosotros habéis escuchado (o incluso dicho vosotros mismos) eso de que es absurdo celebrar Halloween en España, una fiesta de origen estadounidense que nada tiene que ver con nuestras costumbres. Pues bien, sentimos deciros que… ¡estáis equivocados! La fiesta de Halloween es de origen celta y ya se celebraba hace miles de años en Galicia y Asturias, así como en otros países mucho antes incluso del Descubrimiento de América.

    Los antiguos pobladores celtas, a finales de octubre celebraban una gran fiesta que conmemoraba el final de la cosecha, conocida como Samhain (que significa literalmente ‘el final del verano’). Creían que esa noche los espíritus de los muertos volvían a la vida para visitar el mundo de los mortales, por lo que realizaban distintos rituales para alejar a los malos espíritus y atraer a los buenos. Así, muchas de las costumbres que presenta el actual Halloween beben de estas tradiciones ancestrales.

    Tras la invasión romana, los pueblos celtas perdieron la religión de los druidas pero mantuvieron algunos de sus ritos. Con la llegada del cristianismo, la fiesta de Samhain  se convirtió en el ‘Día de todos los Santos’, cuya traducción en inglés es ‘All Hallow´s Eve’, que evoluciona convirtiéndose en ‘Halloween’. Desde el s. XVIII, los inmigrantes irlandeses comienzan a llegar en masa a Estados Unidos  y se llevan con ellos su cultura, folklore y, cómo no, su Noche de los Muertos.

    Así, las costumbre de vaciar calabazas y tallarlas formas de caras, proviene de los nabos huecos con carbones encendidos dentro que llevaban los druidas consigo cuando recogían alimentos por las casas para ofrecer a los espíritus. Como en América era más fácil conseguir calabazas, se adaptó de este modo.

    Calabazas de Halloween

    Regalar dulces también tiene sentido, ya que los celtas dejaban comida y dulces fuera de sus casas junto a velas encendidas para mantener contentas y ayudar a las almas de los muertos a encontrar el camino hacia la luz y el descanso.

    Los disfraces, aunque por otros motivos, también estaban presentes en la celebración de Samhain, ya que con pieles y cabezas de animales los celtas creían que espantaban a los malos espíritus.

    En Galicia los ritos derivaron por otros derroteros y en la Noche de Todos los Santos se habla de la Santa Compaña, una leyenda fantástica sobre una procesión de ánimas o aparecidos que discurre desde las 12 de la noche con el propósito de visitar o advertir a todas aquellas casas en las que en breve habrá una defunción. Quien encabeza la comitiva es en realidad una persona viva, condenada a portar una cruz delante de la procesión espectral y que solo quedará libre cuando pueda traspasar su condena a otro; normalmente un incauto sorprendido en una encrucijada o cruce de caminos.

    Sea como sea, lo llamemos Halloween o Samhain, hoy en día se ha convertido en una fiesta para celebrar y divertirse así que, ¡adelante!

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    1 comentario

    1. rosa hernández cuesta

      Muy buena la información!
      Muchíiiiisimas gracias

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