10 Frases de madre que juraste que nunca dirías y acabaste diciendo

10 Frases de madre que juraste que nunca dirías y acabaste diciendo

Cuando eras pequeño, tu madre te repetía una y mil veces siempre las mismas frases. Tu madre, la mía, la de tu vecino, la de tu amigo y la de todos; es un fenómeno paranormal de imposible solución. Pero tú, en tu infinita y tierna ingenuidad te prometías a ti misma que cuando tuvieras hijos no las dirías jamás. Sin embargo, cuando llegó el momento y fuiste madre, te descubriste un día diciendo “si tus amigos se tiran de un puente, ¿tú también te tiras?”.

Hoy en Sapos y Princesas te invitamos a rememorar viejos tiempos con una sonrisa y a hacerte ver que tu madre y tú tenéis mucho más en común de lo que quieres reconocer.

1. Si tus amigos se tiran de un puente, ¿tú también te tiras?

Un, dos, tres, responda otra vez. Esta mítica frase de madre es una de las más repetidas, y es que, no es para menos. ¿Cuántas veces te has dejado llevar por lo que hacían tus amigos a sabiendas de que a tu madre no le gustaba un pelo? ¿Cuántas veces has visto a tu hijo hacer lo mismo? Si es que, nos duele la boca de decírselo.

2. ¿Tú qué te crees? ¿Que soy el Banco de España?

También aceptada en sus variantes ¿Tú te crees que el dinero cae del cielo? o ¿Tú te crees que el dinero lo regalan? Éramos muy pesados y caprichosos y utilizábamos la táctica de la repetición para conseguir nuestros objetivos (una muñeca, un coche de carreras, salir a la discoteca, comprar chuches…) aunque rara vez conseguíamos lo que queríamos. Algo parecido a lo que hace hoy en día tu hijo contigo, aunque no sabemos si él sí que lo consigue.

 

3. Es la primera vez que me siento en todo el día

Y es totalmente cierto. Tanto tu madre como tú no paráis y solo os llegáis a sentar a última hora, cuando termináis de cenar, los niños se van a la cama y pilláis el sofá con muchas ganas.

4. Te has dejado lo mejor en el plato

Suele ir acompañada de ¿Tú sabes cuántos niños se mueren de hambre en el mundo? Ya puede ser la parte negra de los plátanos, los huesos de unas alitas de pollo o la cebolla picada de la salsa. Para ti y para tu madre, si alguien se levanta dejando algo en el plato, se ha dejado lo mejor y está desaprovechando la comida. Por alguna extraña razón, cuando eras tú la que no terminaba la comida, te parecía que ya habías comido suficiente. Ahora ya no estás tan de acuerdo si quien lo hace es tu hijo.

 

5. ¿Tú te crees que esto es un hotel?

Solo ibas a tu casa para dormir, comer y ducharte. Y ahora tu hijo adolescente hace lo mismo que hacías tú. Qué razón tenía tu madre…

6. ¿A que voy yo y lo encuentro?

Y lo encontraba. Y ahora lo encuentras tú. Es un súperpoder de madre. Lo que nos lleva a…

 

7. – ¡Mamá! ¿Dónde están las zapatillas?
– ¡En su sitio!

Y es que tienes razón. Si las recogieran ellos bien que sabrían cuál es su sitio.

8. Si estás malo para ir a clase, también estás malo para salir

Por las mañanas te despertabas fatal y no podías ir al colegio, pero cuando iba llegando la tarde, se obraba el milagro y te recuperabas por arte de magia. Ahora, cuando le pasa a tu hijo, te parece muy sospechoso.

9. ¡No andes descalzo!

Es una obsesión que comparten todas las madres del mundo. No se puede poner un pie en el suelo sin su correspondiente zapatilla puesta.

 

10. Cualquier día cojo la puerta y me voy

Era mentira, nunca se iba por muy harta que estuviera (y menos mal, porque no sé qué hubiera sido de nosotros). Y tú tampoco te vas, por mucho que lo digas.

Foto de portada: Franck Michel CC Flickr

También te puede interesar:

¿Qué opinas? Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *