Robótica: una tendencia para aprender jugando

Robótica: una tendencia para aprender jugando

En los últimos años, la robótica ha ganado mucha popularidad no solo entre los niños, sino también entre los adultos. De hecho, cada vez se oferta más en colegios y centros educativos como actividad curricular o extraescolar debido a los múltiples beneficios que aporta. Ofrece una oportunidad única de desarrollar la imaginación y la creatividad de los niños  de manera lúdica y divertida. El hacer su propio robot, despierta su interés por este importante campo de la ciencia y les permite desinhibirse y expresarse, imaginar y crear sin límites. El tren del futuro ya está aquí, y no podemos perderlo.

Por ello, desde Sapos y Princesas, y en colaboración con El Corte Inglés, apostamos por la juguetrónica. Te invitamos a que juegues con tus hijos o simplemente observes cómo aprenden mientras juegan, comprobarás lo positivo que resulta para ellos experimentar con juguetes STREAM (Ciencia, Tecnología, Robótica, Ingeniería, Arte y Matemáticas).

Niño haciendo un robot
Niño construyendo un robot | Fuente: Pexels

Juguetes de robótica

Con la robótica, los niños pueden crear sus propios robots y disfrutar de su montaje, una actividad que permite que se familiaricen con campos a priori más complicados como la tecnología, la electrónica, la codificación y la programación. Además, si decides dedicarle tú también un poco de tiempo, podréis trabajar en equipo, os sorprenderá su capacidad de razonar y la facilidad con que asimilan conceptos.

La robótica y la programación les enseñan a manejar el ordenador y otros dispositivos con la soltura que la era en la que viven requiere. Son disciplinas que les obligan a pensar, fomentan el desarrollo de diferentes competencias y el interés por la ingeniería y la ciencia.  Además, permiten aplicar la teoría de una manera fácil y sencilla, visibilizando así las múltiples posibilidades que la tecnología nos brinda y disfrutando mientras aprenden.

Lo divertido en este caso, no es solo el resultado final, que ellos mismos proyectan, sino también el montaje paso a paso de una creación única e irrepetible. Además, la manipulación de piezas tan pequeñas les ayuda a desarrollar la motricidad fina y la coordinación ojo-mano. Mientras juegan, tendrán que buscar soluciones a los problemas que van encontrando y despertar su pensamiento crítico, ambos tan indispensables para el desarrollo de su personalidad. Al ver su esfuerzo materializado en un robot real y comprobar que han sido capaces de llevar a cabo su proyecto, se potencia su autoestima. 

Descubre cómo aprenden nociones básicas de programación, informática, mecánica o electrónica sin apenas darse cuenta con estos juguetes, que puedes encontrar en El Corte Inglés.

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