El futuro de tus hijos comienza con un buen plan de ahorro

El futuro de tus hijos comienza con un buen plan de ahorro

Tanto si acabas de ser padre como si te encuentras en ese momento en el que tu hijo comienza a crecer a pasos agigantados, seguramente tienes la misma preocupación: ¿cómo puedo asegurarle un buen futuro a mi pequeño? Nosotros, como adultos, tenemos la responsabilidad de proporcionarle todo lo que esté a nuestro alcance para verle crecer en el ambiente de comodidad y seguridad que necesita. ¡Y eso requiere un gran trabajo por nuestra parte! ¿Cómo podemos conseguirlo? Usando el tiempo a nuestro favor.

Ha llegado el momento de dejar de postergar el hacer cuentas. Tener un hijo es algo muy hermoso, sí, pero también requiere de una estabilidad económica que deberemos mantener durante toda la vida o, al menos, hasta que nuestro pequeño sea un adulto. Por ello, se hace necesario activar, cuanto antes, un buen plan de ahorro en el que se reflejen dos aspectos. Por un lado, concretando qué dinero disponemos para poder obtener con él una rentabilidad a largo plazo (cuanto antes empecemos, mejor), ya que ese futuro no tan lejano llegará en algún momento acompañado de gastos inevitables (el colegio, la formación universitaria, la vivienda para cuando se independice…). Y por otro, utilizando una herramienta tan tradicional como efectiva: la cuenta de ahorro infantil, con la cual es posible empezar a ejercitar en familia el hábito del ahorro. Este es un instrumento ideal para el día a día, que nos ayudará tanto a obtener cierta rentabilidad a corto plazo para esos ingresos recurrentes y puntuales destinados a nuestro pequeño (la paga semanal, regalos en efectivo de familiares y allegados, etc.), como también a hacer frente a los gastos más comunes durante su crecimiento. De este modo, el niño podrá comprender muy pronto los conceptos más esenciales de las finanzas personales (algo fundamental en su formación) y comenzará a asegurar su liquidez, conociendo de primera mano las bondades de una gestión inteligente del ahorro (la rentabilidad, la sencillez operativa o el valor de mantener al día la economía personal).

Ahorrar

Deja de pensar a la antigua: guardar el dinero “debajo del colchón” es tan ineficaz como contraproducente ya que, con el paso del tiempo, perderá valor con la inflación. Lo mejor es, una vez determinada la cantidad de dinero mensual para destinarla al ahorro, poner el dinero a trabajar en un producto de inversión a largo plazo con el que podamos usar los altibajos del mercado en nuestro beneficio. Eso sí, planificar tus finanzas familiares con un asesor financiero al lado, como el Family Banker de Banco Mediolanum, un profesional experto y de confianza, te ayudará a tomar las decisiones más correctas según tu situación financiera, tus necesidades y tus objetivos.

Además, si complementamos este hábito con el ingreso periódico de efectivo a la cuenta infantil que hayamos abierto para el peque de la casa, sin duda alguna estaremos haciendo una doble inversión en el mejor porvenir para nuestro hijo.

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