¿Cómo ser un padre o madre amante de la vida? Esto es lo que trata de resolver Ana Roa, pedagoga y autora de diversos libros educativos, en su nueva obra ¡Vive la vida! 

La escritora aconseja y aporta información sobre la relación de pareja y su evolución durante el embarazo, pasando por los primeros momentos con el bebé y la relación con nuestros hijos a medida que avanzan en las etapas de la infancia.

Desde Sapos y Princesas queremos adelantaros un capítulo seleccionado por la autora para los lectores de nuestra web sobre la mentira infantil. ¡Esperamos que lo disfrutéis tanto como nosotros!

EL SIGNIFICADO DE LA MENTIRA INFANTIL, mamá “¡qué es verdad!”…

El motivo de la mentira tal vez no sea engañar sino:

– Necesidad de agradar a los demás, básicamente a sus padres.

– Imitar a los mayores o a otros niños

– Llamar la atención.

– Sentirse con poder para manejar situaciones

– Escaparse de ciertas reprensiones y  castigos.

– Dar salida a  sus deseos escondidos.

– No tener claramente definida la línea entre  lo real y lo imaginario

Mentir supone un acto voluntario para ocultar la verdad. Desde el momento en el que el niño se da cuenta de que existe un modo alternativo de alcanzar aquello que desea o de salvar ciertos temores, descubre un nuevo recurso en el proceso de comunicación, LA MENTIRA.. Las mentiras poco frecuentes dentro las relaciones sociales del niño se pueden considerar como mensajes no demasiado significativos, dentro del mencionado proceso de comunicación y en su desarrollo psicológico, emocional y social; algo sustancialmente distinto tiene lugar cuando el niño nunca dice nada que se aproxime a la realidad. En tal caso, las mentiras pueden convertirse en un trastorno que debería valorarse. El hecho de mentir es divertido para el niño ya que se trata de una expresión de fantasía.

La mentira no deja indiferentes a sus progenitores, el niño busca su propio reconocimiento…

Para los niños la mentira tiene un significado diferente al que tiene para nosotros y en muchas ocasiones la mentira se emplea como instrumento para la  búsqueda de afecto, de llamar la atención; aunque el resultado sea una reprimenda, los niños prefieren que los padres reciban ciertos mensajes (situaciones que en realidad pueden preocupar) antes que pasar desapercibidos y sentir que resultan indiferentes. Así la reacción de los padres ante cualquiera de sus acciones es fundamental para los niños, pues complacer y no desilusionar a los mayores es prioritario.

En el proceso evolutivo del niño y durante los primeros años de vida, el niño no es capaz de trazar una línea divisoria entre  realidad y fantasía. Para él, los personajes de los cuentos, las películas y los dibujos son tan reales como todo aquello que vive en su día a día, el superhéroe de la tele vive de la misma manera que su vecinito de abajo, y lo que hace ese personaje de ficción es tan normal como el hecho de desayunar todos los días; se deduce por tanto que en esta primera etapa no procede hablar de mentiras intencionadas sino más bien de errores o como mucho de exageraciones del niño que  busca que se le reconozca cuando se expresa.

Es importante hacer atractivo el valor de la verdad. Decir siempre la verdad y tener palabra nos hace personas en las que se puede confiar, con el niño es importante crear un ambiente propicio para la sinceridad basado en la confianza y en el diálogo.

Mentiras diferentes según la edad: De la “mentirijilla” a la “mentira”

La mentira va pasando por diversas etapas según el desarrollo psicológico del niño. A partir de los 18 meses, las primeras mentirijillas son juegos de engaño que utilizan para diferenciarse de la madre. Podría destacarse que a partir del control de esfínteres, la mentira más común es negar que se hayan orinado encima. Pasada la primera infancia, cuando cumplen 3 ó 4 años, son capaces de seleccionar lo aquello que más les interesa de sus experiencias y pueden mentir básicamente por desinterés sobre el tema por el que se les pregunta.  Durante los dos o tres años siguientes, los niños inventan sucesos y se identifican con historias que no se acercan a la realidad, pero para poder afirmar que el niño está en condiciones de  engañar, el niño tiene que haber desarrollado cierta abstracción y algunos deseos independientes, contar con la imaginación, tomar cierto riesgo, ser consciente de lo que sucede verdaderamente en  la realidad y conocer de antemano la norma que va a infringir con su mentira.

Frases y razones de fondo asociadas a la mentira

“Yo no he sido”: Niega haber transgredido una norma, intenta eludir el castigo que anticipa. Razón de fondo: Miedo

“Sí que sé”: Combate vergüenzas de no saber hacer las cosas y sentimientos de culpa. Razón de fondo: No se acepta

“No sé quién lo hizo”: Demuestra su lealtad de proteger a otros a quienes quiere o teme. Razón de fondo: Afecto, miedo

“Me duele la tripa”: Evitar situaciones difíciles. Razón de fondo: Cierta inmadurez , ciertos temores.

“A Juan sí que le han comprado sus papás ese juguete”: Trata de obtener algo que se le niega o se le prohíbe. Razón de fondo: Poca capacidad para convencer y escasos recursos de negociación.

“Como me insultaron yo les insulté aún más”: Intenta llamar la atención y conseguir que lo halaguen, asustar, impresionar. Razón de fondo: Ciertos problemas de autoestima

“ Me voy a la playa sólo con papá, pero luego vendrá mama”: Encubre o niega realidades dolorosas que no logra asumir. Razón de fondo: Tristeza, deseos inalcanzables

¿Qué podemos hacer desde casa o desde el colegio?

image_content_Medium_2278751_20141009174731

Cuando el niño se resiste a compartir con nosotros la razón por la que mintió… …le ayudaremos a hablar sin que se sienta humillado.
Cuando admita que ha elegido transgredir la norma… …seremos firmes pero cariñosos. No debe sentir el castigo como una venganza sino como un correctivo: “vaya…, ahora entiendo, tu creías que…”
Cuando nos planteemos la elección y la intención de mentir …pasaremos por alto las torpezas propias de la edad.
Cuando por error comentemos en voz alta y delante de otros su costumbre de mentir… …estaremos reforzando negativamente su actitud de engañar y empobreceremos su autoestima, por lo que evitaremos esto.
Cuando nuestra actitud sea comprensiva y fomentemos el diálogo… …evitaremos que elija la mentira como estrategia.
Cuando el ambiente sea de confianza, cordialidad y buenos sentimientos… … conseguiremos que no suelan recurrir a la mentira.

También te puede interesar:

¿Qué opinas? Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *