¿Por qué mienten los niños?

Muchas veces no es fácil para los niños más pequeños distinguir las bromas de las mentiras, que, obviamente, tienen mayor relevancia. Por esta razón, es importante para padres y educadores conocer más datos sobre la mentira en estas edades porque para los niños no todo es lo que parece.

Mentir supone un acto voluntario para ocultar la verdad” sostiene Ana Roa, pedagoga y autora de diversos libros educativos, en su obra ¡Vive la vida!. Sin embargo, explica que esto no es así en todas las etapas. Por ello, no debemos caer en el error de creer que el principal propósito de los más pequeños es engañar, tal vez el objetivo sea “agradar a los demás, imitar a los mayores o a otros niños, llamar la atención, sentirse con poder para manejar situaciones, escaparse de ciertas represiones y castigos, dar salida a sus deseos escondidos o incluso no tener claramente definida la línea entre lo real y lo imaginario”.

Este último motivo es común durante los primeros años de la vida por lo que “no procede hablar de mentiras intencionadas sino más bien de errores o como mucho de exageraciones del niño”. Para poder afirmar tal acto “el niño tiene que haber desarrollado cierta abstracción y algunos deseos independientes, contar con la imaginación, tomar cierto riesgo, ser consciente de lo que sucede verdaderamente en la realidad y conocer de antemano la norma que va a infringir con su mentira”.

En principio, si no se da con mucha frecuencia no debemos preocuparnos demasiado, pero si la mentira abunda en las conversaciones con nuestro hijo “puede convertirse en un trastorno que debería valorarse”. Debemos evitar comentar esta costumbre en voz alta y delante de otros ya que “reforzamos negativamente su actitud de engañar y empobrecemos su autoestima”.

La verdadera tarea de los padres cuando los niños utilizan la mentira como recurso es “hacer atractivo el valor de la verdad” mostrando una “actitud comprensiva y fomentando el diálogo” y creando “un ambiente de confianza, cordialidad y buenos sentimientos”. Si esta ya se ha dado y el niño se resiste a compartir la razón por la que mintió “le ayudaremos a hablar sin que se sienta humillado”, si lo admite “seremos firmes pero cariñosos”.

Razones de fondo de las frases más comunes en los niños

  • “Yo no he sido”: Niega haber transgredido una norma, intenta eludir el castigo que anticipa. Razón de fondo: Miedo.
  • “Sí que sé”: Combate vergüenzas de no saber hacer las cosas y sentimientos de culpa. Razón de fondo: No se acepta.
  • “No sé quién lo hizo”: Demuestra su lealtad de proteger a otros a quienes quiere o teme. Razón de fondo: Afecto, miedo.
  • “Me duele la tripa”: Evitar situaciones difíciles. Razón de fondo: Cierta inmadurez , ciertos temores.
  • “A Juan sí que le han comprado sus papás ese juguete”: Trata de obtener algo que se le niega o se le prohíbe. Razón de fondo: Poca capacidad para convencer y escasos recursos de negociación.
  • “Como me insultaron yo les insulté aún más”: Intenta llamar la atención y conseguir que lo halaguen, asustar, impresionar. Razón de fondo: Ciertos problemas de autoestima.
  • “Me voy a la playa sólo con papá, pero luego vendrá mamá”: Encubre o niega realidades dolorosas que no logra asumir. Razón de fondo: Tristeza, deseos inalcanzables.

Lee aquí el capítulo íntegro.

También te puede interesar:

¿Qué opinas? Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *