5 Errores que solemos cometer con nuestro primer hijo y no con el segundo

5 Errores que solemos cometer con nuestro primer hijo y no con el segundo

Los padres perdemos un poco “la cabeza” con nuestros primeros hijos: compramos ropa, juguetes y todo tipo de accesorios para nuestro bebé que seguramente no utilizará. Los padres primerizos nos dejamos llevar por nuestros impulsos y los últimos meses del embarazo nos lanzamos a comprar un poco “a lo loco” todo lo que creemos que van a necesitar su primer año de vida.

Por ejemplo los padres de bebés españoles gastan entre 100 y 350 euros en la compra de juguetes durante el primer año de vida de sus hijos según afirma el 64% de los encuestados en un estudio sobre hábitos de juego de bebés. Juguetes con los que seguramente nuestro hijo no jugará, ropita que no se llegará a poner y accesorios que no resultarán prácticos.

Errores habituales con nuestro primer hijo

Cuando tenemos el segundo hijo los padres solemos reflexionar sobre estas compras innecesarias e intentamos no cometer este tipo de errores. Os vamos a hablar de los cinco errores que solemos cometer los padres primerizos y que se pueden evitar con el segundo hijo.

errores que solemos cometer con nuestro primer hijo

1. Comprar excesiva ropa de recién nacido

Cuando nace nuestro primer hijo, la ropita que tenemos nos parece siempre poca. Pensamos que le vamos a tener que cambiar muy a menudo y compramos más ropa de la que puede usar. Si el niño ya nace grandecito, la ropa de bebé no nos durará ni dos semanas. Si compramos la de 1 a 3 meses seguro que se pondrá más modelitos.

Otro error muy común es comprar en rebajas todo lo que veamos útil para el futuro. El problema es que nadie nos puede asegurar el ritmo de crecimiento del niño y qué talla tendrá el próximo verano. No se os ocurra comprar zapatitos en rebajas porque los niños suelen cambiar muy rápido de pie y puede que ni siquiera los llegue a llevar un mes. Una buena idea es guardar los tickets de compra para cambiar lo que no se ha llegado a poner y preguntar en el comercio cuál es plazo de devolución.

2. Un carrito poco práctico

Los padres primerizos estamos al día de todas las novedades del mercado e intentamos comprar el mejor carrito. El problema es que a lo mejor no es el más práctico y no nos cabe bien en el maletero del coche o en el ascensor. Tenemos que pensar en cuáles son nuestras necesidades y buscar un modelo de carrito moderno y práctico. Detalles como si entra bien en el maletero del coche, si se pliega fácilmente o si tiene una buena bandeja inferior para meter algunos objetos pueden ser fundamentales.

3. Una decoración poco segura

Con el primer hijo los padres invierten su tiempo y su dinero en prepararle la mejor habitación. Pero muchas veces no pensamos en que el niño crecerá pronto y tendrá otras necesidades y deberemos pronto que volver a cambiar. Lo mejor es pensar en una decoración para su habitación sencilla, práctica y segura para el niño y sus futuros hermanitos. Cuidado también con comprar accesorios que sabes si lo va a necesitar como el calienta biberones, el esterilizador o la trona. Puede que en el momento en el que lo tengáis que usar ya haya salido otro modelo más práctico o su precio esté más rebajado.

4. Cuidado con los juguetes inútiles o peligrosos

Otro error muy común con nuestro primer hijo es comprar juguetes con antelación. Ya con lo que nos regalarán los abuelos, los tíos y los amigos nuestros hijos podrá jugar todas las tardes. Los padres nos encontramos con que nuestros hijos no mirarán siquiera algunos juguetes. Lo mejor es ver en casa de sus amigos, en la escuela infantil o en una tienda cuáles son los juguetes que más le llaman la atención. Sobre todo hay que intentar no adelantarse en la edad recomendada para el niño porque no podrá jugar con él y se frustrará.

Hay que tener cuidado con los juguetes que pueden ser un peligro para su edad como los que tienen piezas demasiado pequeñas. También debemos mantener nuestra atención si le regalan otros accesorios o utensilios como vajillas de loza que se pueden romper o pinturas que se pueden comer. Nuestra misión es quitar de su alcance en el primer año todo aquello que puede suponer un riesgo para su salud y seguridad. Cualquier precaución es poca con un bebé hasta el año de vida.

primer hijo disfrutando de su cumpleaños

5. La gran fiesta de cumpleaños

Por último otro de los grandes errores con nuestro primer hijo es tirar la casa por la ventana para su primer cumpleaños. La tarta más grande, demasiada gente y excesivos regalos. La pena es que con esa edad el niño no se va a acordar de su primer cumpleaños. Lo mismo nos ocurrirá en fechas señaladas como su bautizo y en Navidad. Es mejor esperar a que el niño crezca un poco y se acuerde de estos días tan importantes y pueda recordar como se lo pasó con sus padres, sus familiares y sus amigos. Tenemos que intentar hacer fiestas divertidas y entrañables en las que todos los invitados disfruten pero lejos de grandes fiestas sin sentido.

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