¿Demasiados regalos en la carta? Qué hacemos…

Este fin de semana hemos dejado atrás el Black Friday, o más bien la Black Week por lo que se ha alargado, una costumbre americana que este año ha calado hondo por primera vez en nuestro país. Y sin quererlo ni beberlo el Black Friday nos ha arrastrado como un tsunami hasta la Navidad. La verdad es que las ofertas durante estos días eran dignas de ser aprovechadas, pero no nos volvamos locos, aún nos queda un mes entero de compras y gastos que debemos controlar.

“Lo cierto es que ante el aluvión de regalos navideños los niños pierden la perspectiva y se descentran, su proceso madurativo personal puede resentirse pues valorarán muy poco lo que tienen y la tolerancia a la frustración tenderá a ser cada vez menor -comenta la pedagoga Ana Roa-. Elegir un juguete para los niños es una decisión costosa porque los quieren todos y… ¡hay tantos!. Con tantas opciones confeccionar la lista de regalos para Papá Noel o para los Reyes Magos no es tarea fácil y al final o se convierte en interminable o no hay quién la entienda con tantas correcciones. Sus deseos parecen no tener límite”.

Roa, autora de El Yo Infantil y sus Circunstancias y terapeuta familiar insiste en que “cuando las posibilidades son infinitas es necesario que los niños aprendan a controlar los deseos y puedan elegir libremente”. ¿Cómo ayudarles?, ¿cómo aminorar ese continuo ‘¡me lo pido!’? “A los niños les facilitamos sus elecciones si reducimos la larga lista de posibilidades. En los catálogos de juguetes podemos marcar una serie de páginas para ellos acordes a su edad o a sus gustos descartando el resto. Aprender a desear o a pedir lo conveniente es muy complicado en un mundo consumista, es muy recomendable elaborar una lista que combine caprichos con regalos didácticos, teniendo en cuenta que cada juguete está, en principio, diseñado para una franja determinada de edad”, aconseja.

Ana Roa nos insta a ayudar a nuestros hijos “reflexionando con ellos para elegir los juguetes que de verdad desean y empezar a escribir la carta a los Reyes Magos de forma conjunta, aprovechando esos momentos para negociar con ellos y ayudarles a comprender que no pueden pedir todo lo que se les antoja… porque en muchos casos elegirían juguetes que, posiblemente, no son los adecuados. Es importante que aprendan a diferenciar entre lo que les gusta y lo que realmente quieren y les beneficia y, obviamente, somos nosotros quienes debemos enseñarles”.

También debemos aprovechar estos días para informales sobre el consumo responsable y de la situación menos favorable en la que se encuentran otros niños dentro y fuera de nuestro país. Por eso, antes de hacer la carta es recomendable hacer inventario de los juguetes que tenemos en casa, seguro que hay muchos en buen estado que no usamos y, tristemente, habrá otros muchos que ni nos acordábamos que teníamos.

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) recomienda que “ante la previsible llegada de nuevos juguetes, en fechas tan señaladas como la Navidad, podemos deshacernos de los viejos, bien donándolos o, si tampoco andamos muy boyantes, intercambiándolos”.

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