Cómo preparar a las niñas para su primera regla

Generalmente entre los diez y los catorce años nuestra hija tendrá su primera menstruación. Es uno de los síntomas de la maduración durante la pubertad, pero no el único.

La pubertad es un período del desarrollo en el que se dan rápidos cambios físicos y psicológicos.

Es un momento de especial importancia e impacto pues supone la transición de la niñez a la adolescencia, y se caracteriza por el desarrollo y maduración de los órganos sexuales secundarios, cambios hormonales y cambios psíquicos.

Algunos de los cambios físicos son:

– desarrollo de las mamas en las niñas
– aparición de vello en el pubis y axilas
– acné, olor corporal…
– cambio de la voz en los varones
– primera menstruación en las chicas
– aumento de estatura

Actualmente la menstruación ha perdido gran parte de los tabús que la acompañaban, sin embargo algunos padres tienen dificultades para hablar de temas relacionados con la sexualidad con los hijos.

En nuestra sociedad no existen ritos de paso relacionados con la llegada de la menstruación. No sucede lo mismo en otras culturas, donde hay ciertas costumbres asociadas a la madurez sexual.

La sexualidad, y la menstruación como parte de ella, debe tratarse con normalidad desde la niñez. No es necesario dar información “gratuita” o explicaciones farragosas a los más peques, pero sí responder con sinceridad a las primeras preguntas sobre estos temas: “¿de dónde vienen los niños?” “¿qué es la regla? etc.

Debe darse información adaptada a cada edad, usando un vocabulario sencillo y simplificado, sin entrar tampoco en demasiados detalles complicados o innecesarios.

Cuando llegue el momento para ello, lo sabremos. Porque si hemos creado un clima de normalidad y confianza, nos empezarán a hacer muchas preguntas.
Este momento generalmente coincide con el inicio de la pubertad. Y aquí si es importante dar información clara, detallada, ayudándonos de recursos si es necesario: libros, dibujos, fotos… Tener información fiable les ayudará en todos los aspectos: a ser responsables sobre su sexualidad, a aceptar con normalidad los cambios que van a ir sufriendo, a romper estereotipos y falsas creencias, y a adoptar las medidas anticonceptivas adecuadas llegado el momento.

Concretamente respecto a la menstruación, es recomendable que la niña conozca en qué consiste y de que manera puede afectarle, antes de tener su primera regla. Así no le cogerá de sorpresa y sabrá que es un signo más de su maduración y crecimiento. Tener información siempre nos da tranquilidad y nos ayuda saber qué esperar.

Podemos también enseñar a la joven los hábitos de higiene adecuados durante la menstruación, así como, llegado el momento, el uso de tampones y compresas.

Generalmente de estos aspectos se encarga la madre, obviamente porque ella tiene esa vivencia y conoce de primera mano todo lo relativo a la menstruación. Pero eso no significa que sea “cosa de chicas” y que haya que dejar al margen al padre. Éste puede participar en las explicaciones sobre el desarrollo sexual etc. Y dejar la parte más “práctica” para la mamá.

La información sobre la menstruación no debe reservarse exclusivamente a la chicas. Los chicos también deben conocer qué es, puesto que sus amigas, compañeras de clase o hermanas van a vivir este proceso. Y tener información al respecto les ayudará a vivir con naturalidad este cambio asociado a la pubertad que van a experimentar las chicas de su entorno.

Otro aspecto a cuidar es el tema de compartir con otros adultos o familiares esta información. A menudo los padres nos olvidamos de que nuestros peques han crecido, y seguimos hablando de ellos como si tuvieran dos años, y cómo si no nos oyeran! Con frecuencia escucho a mamás diciéndome “ya es mujer”, “ya ha desarrollado”…etc. delante de sus avergonzadas hijas. Cuidemos esos detalles, porque su primera menstruación forma parte de su intimidad y debe ser tratada con respeto y discreción.

No olvidemos también que la llegada de la primera regla es el indicador de la madurez sexual, y por tanto de la capacidad reproductiva. Es por ello importante no tratar la menstruación como algo aislado, sino en el conjunto de la educación sexual.

Algunos libros que pueden servir de ayuda…

Mamá, me ha venido la regla
May Serrano; Marta Serrano. Mandala Ediciones, 2012

Lo más cerca posible: bases para una educación afectiva y sexual sana
Eva Bach, Wolters Kluwer Educación, 2010

Papá, enséñame a amar: educación afectiva y sexual de tu hijo preadolescente
Inés Pelissie du Rausas. Palabra, 2015

Por Úrsula Perona
Psicóloga infantil
www.ursulaperona.com

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