9 Consejos para comunicarte con tu hijo adolescente

9 Consejos para comunicarte con tu hijo adolescente

Los años de la adolescencia tienen mucho en común con los tan temidos y terribles dos primeros años de vida de nuestros hijos. En ambas etapas, los niños crecen y prueban cosas nuevas y emocionantes, pero también están cruzando nuevas fronteras y cogiéndose berrinches constantemente, con lo que la comunicación entre padres y adolescentes suele ser muy complicada.

La tarea más complicada a la que tienen que enfrentarse en ambas edades es la misma: los hijos deben distanciarse de sus padres y comenzar a tener su propia independencia. No es de extrañar que a veces piensen que son el centro del universo.

Una situación que hace que la educación en casa sea diferente de lo que ha sido hasta ahora, especialmente porque los adolescentes comienzan a tomar decisiones sobre cosas que tendrán consecuencias, como la escuela, sus amigos, conducir, sin mencionar el uso de sustancias y el sexo.

Los hijos deben distanciarse de sus padres y comenzar a tener su propia independencia.

Pero aún no son lo suficientemente maduros para controlar sus emociones, así que son más propensos a tomar riesgos y decisiones impulsivas. Con lo que tener una relación padre-hijo saludable y basada en la confianza durante estos años de adolescencia es más importante que nunca.

Mantener la cercanía no es sencillo. De manera usual, los adolescentes no suelen tomarse bien aquello que ellos perciben como una intromisión en sus vidas o una intervención parental. Mientras que son un libro abierto con sus amigos, con quienes hablan constantemente a través de mensajes de texto y las redes sociales, puede que no quieran hablar en casa, cuando, por ejemplo, su madre le pregunta qué tal le ha ido el día. Una situación que para los padres es razonable puede ser recibida por ellos con gran ira.

Si esto te suena familiar, respira hondo y recuerda que tu hijo o tu hija está atravesando unos terribles años: los de la adolescencia. Es una fase que pasará, y tu trabajo como padre tiene una importancia vital, aunque tienes que asumir que tu papel puede haber cambiado. Busca en la biblioteca y hazte con algunos libros que te ayuden en este proceso.

Además, aquí te ofrecemos algunos consejos para aprender a bucear en estas aguas tan profundas:

1. Escucha

Si tienes curiosidad sobre lo que sucede en la vida de tu hijo adolescente, hacer preguntas directas puede no ser tan efectivo como simplemente sentarte y escuchar. Los hijos son más propensos a abrirse con sus padres si no se sienten presionados a compartir la información. Recuerda que incluso un comentario improvisado sobre lo que sucedió en su día es su forma de ponerse en contacto contigo, y es posible que te diga más si te mantienes abierto a escuchar y luces interesado – pero no como un entrometido.

2. Valora sus sentimientos

Generalmente nuestra tendencia es la de resolver los problemas de nuestros hijos, o minimizar sus decepciones. Pero decir algo como “Ella no era la indicada para ti de todos modos” tras una decepción amorosa puede sentirse como despectivo. En su lugar, demuéstrale que lo entiendes y empatiza reflexionando a través de un comentario como: “Vaya, eso parece difícil.”

Pareja de adolescentes paseando por la calle3. Demuestra confianza

A los adolescentes les gusta ser tomados en serio, especialmente por sus padres. Busca formas de demostrarles que confías en ellos. Pedirle un favor demuestra que dependes de él. Hacerle saber que tienes confianza en él incrementara su autoestima y hará que sea más capaz de afrontar las circunstancias.

4. No seas un dictador

Aún pones las reglas, pero explícalas. A pesar de que es natural que los adolescentes busquen ir más allá de los límites, escuchar tu explicación de por qué las fiestas durante días de escuela no están permitidas hará que la norma parezca más razonable para ellos.

5. Elógialos

Los padres suelen elogiar más a los niños más pequeños, pero los adolescentes también necesitan mejorar su autoestima. Puede que actúen como que son demasiado guays para tener en cuenta lo que sus padres piensen de ellos, pero la verdad es que aún buscan tu aprobación. Además, busca oportunidades para ser positivo y alentador, algo muy recomendable para vuestra relación, especialmente cuando parece forzada.

Adoelscentes con pose desafiante6. Controla tus emociones

Es fácil que tu temperamento se incendie cuando tu hijo adolescente se está pasando, pero no le respondas. Recuerda que tú eres el adulto y él es menos capaz de controlar sus emociones o pensar lógicamente cuando está enfadado. Cuenta hasta diez y respira hondo antes de responder. Si estáis demasiado enfadados para hablar, páusalo hasta que te sientas más calmado.

7. Haced cosas juntos

Hablar no es la única forma de comunicarse, y durante estos años es genial que inviertas tiempo en hacer cosas que ambos podáis disfrutar, ya sea cocinar, escalar o ir a ver películas, sin tener que conversar de nada personal. Es importante para los hijos saber que estás ahí, cerca, y compartir experiencias positivas, sin tener que preocuparse de que les hagas preguntas indiscretas o que los llames para hablar de algo personal.

8. Comed juntos regularmente

Sentarse a comer juntos como una familia es otra forma de mantenerse unidos. Las conversaciones durante la cena le dan a cada miembro de la familia una oportunidad de hablar de forma casual sobre los deportes, la televisión o la política. Los niños que se sienten cómodos hablando con sus padres de asuntos del día a día son más propensos a abrirse cuando sucedan cosas más difíciles. Una regla: no se permiten los teléfonos.

9. Sé observador

Es normal que los hijos atraviesen ciertos cambios a medida que crecen y maduran, pero pon atención si notas cambios radicales en su estado de ánimo, comportamiento, niveles de energía o apetito. De igual forma, toma nota si deja de hacer ciertas cosas que solía hacer porque le hacían feliz, o si notas que se está aislando. Si notas un cambio en el día a día de tu hijo, pregúntale qué le sucede y sé comprensivo (no crítico). Puede que necesite tu ayuda y puede ser una señal de que necesita hablar con un psicólogo
o un especialista.

También te puede interesar:

¿Qué opinas? Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *