Cómo hablar con los niños sobre terrorismo

La noticia o experiencia de una situación trágica como un atentado afecta tanto a adultos como a niños y la confusión del momento exige la intervención de adultos para ayudar a los niños a entender y gestionar sus emociones. Pero, ¿cómo explicarles un acto de tal índole?

Según Silvia Erice, Psicóloga y Terapeuta Familiar, basada en los autores Serge Tisseron y Catherine Dolto,“no hay que hablar del terrorismo a un niño porque sí. Lo adecuado es hablar de ello cuando el menor haya sido expuesto al terrorismo de alguna manera: vivirlo directamente en su entorno; haberlo visto en imágenes, haber oído hablar de ello, ver a los adultos de su entorno sobrecogidos por algo grave que ha pasado, etc. Hay que dar la posibilidad a los niños de hablar sobre lo que perciben y sienten. Lo mismo que hay que hacer, por ejemplo, en caso de una enfermedad, un fallecimiento cuando “toca” de alguna manera al niño”.

Desgraciadamente, la posibilidad de que los niños vean imágenes reales de guerra o terrorismo en televisión es muy alta, por lo que es posible que pregunten sobre este tema o incluso que se sientan culpables al ver estas imágenes. Para ahondar más sobre este tema hemos querido comentar con Silvia Erice 10 recomendaciones que la Fundación Anar plantea para hablar con los niños sobre los atentados:

  • Se puede omitir información, ahorrar detalles y dramatismo, es decir, controlar las emociones. Pero no se debe mentir a los niños para que no confundan la realidad. “Hay que contar con que el menor percibe que algo pasa y puede pensar: no me lo quieren contar porque soy el causante, porque es algo muy grave o porque al ser pequeño creen que soy ‘tonto’ y no me entero de las cosas”. Para la especialista, hay ‘emociones flotando’, por lo que hay que ser sincero con el menor para que no viva en un mundo de fantasía. Se debe dar la información que el niño sea capaz de entender y asimilar emocionalmente. Éstos, cuando perciben, sienten que sus padres están tristes, preocupados, impactados por algo, siempre se lo atribuyen a sí mismos, sintiéndose culpables. Y hay que explicarles que el motivo de preocupación, tristeza o miedo no viene de ellos, si no del impacto que a los adultos les ha producido tal o tal noticia.
  • Contar el suceso con vocabulario, expresiones y símiles adaptados a la edad del niño y a sus preguntas. Es decir, no existe una edad mínima a la que se deba o pueda hablar sobre terrorismo u otras catástrofes. También hay que tener en cuenta que no es lo mismo vivirlo en primera persona que verlo en las noticias, por lo que las preguntas, las dudas y la confusión estarán a distintos niveles”, asegura Erice.
  • Aunque se deba mantener la calma y controlar las emocines, bajo ningún concepto tenemos que reprimir nuestras emociones de dolor, pena o empatía. Esto ayudará a que los niños no solo sean conscientes de la situación, sino a que ellos también expresen sus sentimientos y emociones.
  • Es normal que estén confusos. Por ello, debemos explicarles qué sentimos, ponerle nombre a nuestras emociones para que ellos les pongan nombre a las suyas y aprendan a identificarlas.

“Los niños necesitan que los adultos les hablen y aseguren que no son responsables de lo que les ha pasado”

  • Debemos explicarles que el ser humano no es omnipotente. Pero somos capaces de superar adversidades y seguir adelante.
  • Ahora más que nunca es importante hablar con los niños sobre la diversidad cultural, que existen numerosas creencias y religiones y enseñarlos a tolerarlas, aunque a veces haya gente que pueda hacer daño.
  • También hacerles ver que en situaciones como esta es fundamental mantenerse unidos, mostrar apoyo. “Debemos transmitirles que existe la bondad, solidaridad y que hay instituciones que nos pueden ayudar y nos protegen. En definitiva, que un mundo mejor es posible. Es importante mostrarles seguridad, que no vivan con miedo”, añade la psicóloga.
  • Cada niño reacciona o lo asimila de una manera diferente, por lo que tendremos que estar pendientes en los días posteriores y ver cómo reaccionan.
  • Podemos apoyarnos en fundaciones, especialistas, psicólogos o libros para enfrentarnos a dicha circunstancia.

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