Cómo convertirse en una familia ecológica y proteger el medio ambiente

Cómo convertirse en una familia ecológica y proteger el medio ambiente

Si quieres que tu familia sea ecológica, lo primero que tienes que hacer es dar ejemplo. Apaga las luces cuando no sean necesarias y tira los periódicos, las botellas y el vidrio a los contenedores adecuados. Las familias ecológicas construyen su día a día sobre la piedra angular de la protección del medio ambiente y el reciclaje.

Incluso los más pequeños pueden aprender sobre la conservación de materiales y recursos con acciones apropiadas para la edad.

Nosotros los padres con nuestras pequeñas acciones diarias podemos enseñar a los niños desde pequeños a proteger por el medio ambiente. Tirar un pequeño trozo de papel al contenedor adecuado para que se pueda reciclar puede ser un gran gesto para un niño. Incluso los más pequeños pueden aprender sobre la conservación de materiales y recursos con acciones apropiadas para la edad. Os vamos a dar cinco sencillas ideas para que los vuestros hijos aprendan a proteger el medio ambiente y poco a poco os convirtáis en una familia ecológica.

un huerto urbano familiar

1. Aprender de la naturaleza

El primer paso es que nuestros hijos aprendan a explorar y apreciar la naturaleza en sus propios jardines, parques y patios traseros. Podemos enseñarles a conocer la variada fauna y flora en viajes al campo, a la montaña o la playa. ¿Han visto tus hijos con sus ojos como pone un huevo una gallina? ¿Han podido observar directamente el vuelo de una gaviota? Tienen que tener la oportunidad de conectar directamente con la naturaleza. No pueden conocerla solo por los documentales de televisión o los libros del colegio.

2. Explorar en la naturaleza

Tener la posibilidad de acceder a la naturaleza siempre va a ser beneficioso. “El nivel de cercanía de la naturaleza al lugar de residencia modera los efectos negativos del estrés percibido por los niños y aumenta la capacidad para afrontar situaciones adversas”, señala el estudio ‘Conciencia ecológica y bienestar en la infancia. Efectos de la relación con la Naturaleza’ realizado en la UAM por Silvia Collado y José Antonio Corraliza. Nuestros hijos son curiosos por naturaleza y para aprender necesitan explorar su entorno. Una buena es dar un paseo por el barrio e ir localizando aquellos lugares donde pueden disfrutar de la naturaleza ya sean parques o un pequeño jardín. Podemos observar con ellos las plantas, los árboles, las aves y los animales pequeños como las ardillas o los insectos.

3. Crear un huerto urbano familiar

Si quieres que tu hijo aprenda algo tan simple y al mismo tiempo fundamental como el crecimiento de las plantas, tienen que tener la oportunidad de verlo con sus propios ojos. Aprenderán el papel de la luz, el agua y el suelo en el crecimiento de las plantas. Se puede montar fácilmente en el jardín, en el patio, en la terraza o en el alfeizar de una ventana.

4. Despierta su curiosidad

Seguramente, una vez que entren en contacto con la naturaleza se sentirán asombrados y querrán descubrir todos sus misterios. Suscita su curiosidad con preguntas como las siguientes: ¿Qué puede comer las hormigas? ¿Prefieren los alimentos dulces o salados? Se puede ir poniendo en el camino de las hormigas alimentos dulces y salados y descubrir cuáles son sus preferencias. Inventa diferentes juegos y experimentos para que aprendan a cuidar del planeta. ¡Seguro que disfrutarán con sus descubrimientos!

cubos para reciclar

5. Fomenta una actitud ecológica

Si quieres que tu familia tenga una actitud ecológica, tienes que ir implantando en tu hogar pequeñas conductas diarias. La primera puede ser intentar reducir el consumo de electricidad. Tenemos que explicar a nuestros hijos para la energía es un recurso ilimitado. Hay que apagar las luces que no estamos utilizando y aparatos como la televisión o el ordenador. El agua también es un recurso limitado y siempre hay que cerrar los grifos para no derrochar  el agua. Enseña a tus hijos a tomar mejor duchas que baños prolongados.

Otra de las conductas a implantar en el hogar es que aprendan a reciclar desde pequeños. Cada botella de plástico o vidrio, caja de cartón, lata de aluminio o periódico usado puede ser reciclado. Coloca en la cocina cubos para que los niños puedan clasificar los materiales reciclables.

Lo importante es que los niños descubran la belleza de la naturaleza y lo decisivo que es proteger el medio ambiente. Aunque al principio resulte complicado ser una familia ecológica, siempre tendremos la satisfacción de estar ayudando con nuestros pequeños gestos a la salvación del planeta.

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