Cuando un diagnóstico de cáncer entra en una familia, todo da un giro de 180 grados. Entonces comienza una batalla en la que las reacciones y el apoyo familiar van a ser clave para luchar contra ello.

Pero, ¿qué pasa en las familias que hay niños?, ¿se lo contamos o se lo ocultamos para que no sufra?

Es fácil que en muchos casos surja la duda de cómo actuar ante nuestros hijos y a veces les mantenemos al margen de lo que sucede, o les contamos mentiras evitando el tema.  En algunos casos esto ocurre por desconocimiento de cómo explicárselo  y cómo ayudarles a gestionar las emociones,  y en otros casos por el simple miedo de enfrentarnos a la enfermedad.

Pero, ¿qué es lo mejor para nuestros hijos? Tanto para ellos como para el resto de la familia, la mejor opción es incorporar el cáncer y su tratamiento en la vida cotidiana lo antes posible. Y esto requiere explicarles qué ocurre y qué va a pasar durante el tratamiento, de manera que les ayudemos a lidiar con los cambios que se van a generar.

 

¿Por qué debemos explicarles a nuestros hijos lo que sucede?

 

  • Los niños desde edades tempranas están pendientes de las emociones de sus padres o de la persona que les cuida y detectan con facilidad cuando algo va mal o hay problemas.
  • Al percibir que hay problemas en casa, crearán sus propias explicaciones de lo que sucede (ya no les quieren, son responsables de la enfermedad, esa persona va a morir, quizás haya otro familiar enfermo, etc. ) causándoles grandes sentimientos de frustración y miedo, que les provocarán una experiencia terrible y una percepción de lo que ocurre difícil de cambiar.
  • Los niños escuchan las conversaciones de los adultos, incluso con los tonos de voz y los gestos saben interpretar cuando hay problemas. Por lo que aunque les mantengamos al margen, o les contemos otra cosa sobre lo que sucede, o se lo adornemos con emociones falsas, sabrán lo que está pasando. Saber que se les está ocultando cosas o mintiendo provocará en el niño desconfianza y rechazo, complicando la realidad de lo que ocurre y favoreciendo la aparición de cambios de conducta negativos.
  • Explicando lo que ocurre con términos apropiados para cada edad,  vuestros hijos comprenderán lo sucedido. Entre los 2 y 8 años, podremos explicarles de forma general lo básico. A partir de los 9 años, los niños necesitarán saber más detalles. Explicarles y responderles cada una de sus preguntas les ayudará a comprenderlo.
  • Cuando les explicamos lo que está sucediendo, estamos teniéndoles en cuenta y dando importancia a sus necesidades. Esto es fundamental para su desarrollo emocional, para la relación familiar, para afrontar de la mejor manera el tratamiento y un gran apoyo emocional para la persona con el cáncer.

 

 

¿Cómo actúo con mis hijos ante un caso de cáncer en la familia?

 

  • Habla con ellos de forma natural sobre el cáncer, sin evitar la palabra “cáncer” . Explícales qué es el cáncer y en qué parte del cuerpo afecta, qué ocurrirá durante el tratamiento, qué cambios físicos va a ver en la persona que lo padece, la labor de los médicos y  las estancias en el hospital, así como los efectos del tratamiento ( para que diferencie entre los síntomas y los efectos secundarios, sin pensar por ejemplo, que la quimioterapia es algo malo ).
  • Habla sin miedo de las emociones que os produce la situación. Sé  esperanzador pero realista, de manera que no les mientas acerca de vuestras emociones o la gravedad, pues sabrán que les mentís y sentirán mayor frustración.
  • Invítales a dibujar. A los niños les encanta dibujar y es una manera de expresar todo aquello que no hacen a través de la palabra. Así que en esta etapa de su vida, invítales especialmente a dibujar. Les ayudará a exteriorizar lo que sienten.
  • Hazles ver que pueden preguntaros cualquier duda que tengan, pues el desconocimiento les produce temor.
  • No debemos cargarles de responsabilidades pero sí hacerles sentir que pueden ayudarnos, pequeños gestos como acercarnos un vaso de agua, un abrazo enorme, pequeñas tareas acordes a la edad, les harán sentir partícipes en el desarrollo de esta etapa.
  • Da importancia a sus sentimientos y observa posibles cambios de conducta. Préstales atención y sigue dedicándoles un poco de tu tiempo, ellos necesitan saber que siguen siendo importantes.
  • Tener una persona enferma en la familia es una situación estresante, así que necesitarán tiempo para estar con sus amigos, jugar, reírse, relajarse y seguir disfrutando de su infancia.  Por lo que en la medida que sea posible, intentaremos que su rutina cambie lo menos posible.
  • Siempre que tengáis dudas de cómo afrontar la situación, detectéis cambios importantes de actitud en vuestros hijos o vuestro estado de ánimo no remonte, acudir a profesionales, ellos os ayudarán a vosotros y a vuestros hijos a gestionar la situación de forma positiva.
  • Participar en familia en actividades sociales que apoyen la lucha contra el cáncer como carreras populares, comidas solidarias, etc. Conoceréis a más familias que pasan por lo mismo, os sentiréis apoyados por la sociedad y toda la gente que trabaja por esta lucha y os ayudará a tener una autoestima positiva y coger fuerzas.

 

Con estos consejos, en el Día Mundial contra el Cáncer de Mama, nos unimos al #súmatealrosa y os proponemos  tres bonitos cuentos  para ayudaros en esta tarea con vuestros hijos.

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Por Indira Retuerto
Pedagoga y Educadora Social
www.pucherines.com
@pucherines

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