Ventajas e inconvenientes de adelantar los exámenes de septiembre

Ventajas e inconvenientes de adelantar los exámenes de septiembre

Una de las novedades de este curso escolar 2017-2018 es que los alumnos de algunas comunidades autónomas como Madrid, La Rioja, y Castilla y León dejarán de tener exámenes de septiembre en Secundaria y Bachillerato. Esta prueba extraordinaria se adelanta a finales de junio como se lleva aplicando desde hace años en otras comunidades y que cuenta con muchos partidarios y detractores.

La intención para la Comunidad de Madrid por ejemplo es cambiar los resultados de las pruebas de septiembre. Según las estadísticas del curso 2015/2016 el 58% de los estudiantes de Bachillerato y el 49% de ESO con asignaturas suspensas no aprobó ninguna en la convocatoria extraordinaria de septiembre. Teniendo en cuenta estos negativos resultados examinarse en septiembre no tenía mucha eficacia y se ha propuesto cambiarlos a finales de junio.

El problema es que al adelantar la convocatoria extraordinaria a junio, la ordinaria hay también que cambiarla a mayo. Por ejemplo en la Comunidad de Madrid los exámenes de evaluación final tendrán que hacerse como muy tarde el 8 de junio. Los alumnos que hayan aprobado todo tendrán que realizar talleres y otras actividades y los que hayan suspendido tendrán clases para intentar recuperar la asignatura.

adelantar exámenes de septiembreInconvenientes de la medida

Los alumnos que hayan aprobado los exámenes finales de junio tendrán que asistir de manera obligatoria al centro educativo hasta el 22 de ese mismo mes. Desde la administración educativa se sugiere que se dedique este periodo lectivo a enriquecer contenidos de materias en los que no se haya podido profundizar con anterioridad. Además hay la posibilidad de organizar talleres participativos, por ejemplo de lectura, de escritura o un cine-fórum. Incluso los centros pueden organizar actividades deportivas, culturales cooperativas o en el entorno natural. El problema es que todos los centros no tienen los mismos medios ni poseen profesores suficientes para desdoblar sus clases. Los centros educativos tienen que organizar estas actividades formativas con los medios con los que han contado durante el curso.

Los padres están preocupados porque todavía no se sabe en la mayoría de los centros educativos cuales serán estas actividades formativas. También porque se respeten en todos los centros el mínimo de 175 días lectivos para las enseñanzas obligatorias y no se deje a los alumnos salir del centro escolar. Muchos jóvenes seguro que justificarán con la conocida excusa de “para lo que estamos haciendo en clase, mejor me quedo en casa”.

Complicación para muchos alumnos

Muchos padres también se preguntan si un alumno que no ha sido capaz de aprobar 3 ó 4 asignaturas en 8 meses será capaz de hacerlo en dos semanas. En este caso el riesgo sería que estos alumnos suspendieran la prueba extraordinaria y tuvieran que repetir. ¿Aumentará el número de alumnos que pueden repetir el curso con esta nueva medida?

Por otro lado los alumnos de 2º de Bachillerato que tengan que someterse a la Evaluación para el Acceso a la Universidad (EvAU), tanto si no se han podido examinar o si han suspendido en la primera convocatoria a primeros de junio tendrán una segunda opción un mes más tarde a primeros de julio. Esto supone un adelanto del fin de las clases y de todos los exámenes en un curso complicado en el que ya se trabaja a un ritmo de vértigo.

adelantar exámenes de septiembreVentajas del cambio a junio

“La aprobación del nuevo calendario supondrá también un ahorro para las familias madrileñas ya que no tendrían que destinar recursos económicos durante el verano para clases de refuerzo por asignaturas pendientes. Asimismo busca mejorar la conciliación de las familias durante el verano. Esta novedad permitirá, además, planificar y preparar con mayor antelación el inicio de curso en los centros, lo que beneficiará al conjunto de la comunidad educativa: formación de grupos en los centros, elección de horarios de profesores y nombramientos de docentes, entre otros asuntos”, se señala desde la Comunidad de Madrid.

También se cree que la nueva medida reforzará la atención al alumnado en el periodo comprendido entre la evaluación ordinaria y la extraordinaria, facilitando la recuperación de las materias pendientes al tener actividades presenciales y seguimiento directo del propio profesorado en el centro.

La incógnita de su efectividad

La dificultad radica en aprobar estas asignaturas suspendidas en solo dos semanas de clase, aunque otra solución puede ser la entrega de trabajos por los alumnos u otros métodos de evaluación continua con un seguimiento individual de cada alumno.

Los datos disponibles hasta el momento en otras comunidades son dispares. En la Comunidad Valenciana se compararon los resultados de septiembre de 2013, julio de 2014 y julio de 2015 pero la conclusión fue que las diferencias no son significativas para el alumno según la Consejería de Educación de la Generalitat, aunque admitían el beneficio en cuanto al tiempo para organizar la plantilla de profesores. Tendremos que esperar unos años para conocer los resultados de este experimento y su efectividad en las nuevas comunidades donde se está implementando ahora.

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