¿A qué edad deben empezar a leer y escribir los niños?

Algunos especialistas son partidarios de cambiar el método tradicional de aprendizaje de la lectoescritura, respetando el ritmo de madurez de cada niño.

Un estudio dirigido por Robin Alexander de la Universidad de Cambridge en 2009, reveló que los 4 y 5 años era una edad muy temprana para empezar a recibir una educación formal y estructurada. Varios especialistas afirman que los educadores deben centrar el aprendizaje en valores éticos y sociales y en el lenguaje a través de juegos y sin presionar, ya que los niños todavía tienen muy presente esta metodología. En este mismo estudio también se desmitificó la asociación entre empezar a leer antes con tener mejores resultados académicos en el futuro.

Los expertos aconsejan comenzar la lectoescritura no antes de los 6 años. Sin embargo, cada niño tiene su ritmo y necesidades. Por lo que es recomendable guiarse por una serie de pautas para saber cuando están preparados:

  • Buen manejo del lenguaje oral: José Antonio Rabadan, Doctor en Psicología en la Universidad de Murcia y Encarnación Hernández, pedagoga, señalan que “leer constituye un aprendizaje especial que posibilita la obtención del significado de los textos escritos. La consecución de tal fin encuentra su base en el desarrollo previo de la lengua oral (junto a otras capacidades lingüísticas y cognitivas). Por lo tanto, dado que la construcción del aprendizaje lector se fundamenta en habilidades anteriores, éstas pueden ser abordadas desde el inicio del segundo ciclo de Educación Infantil (en torno a los tres o cuatro años). Cuanto más rico sea el desarrollo lingüístico previo (lo que permite al niño conocer la relación entre la unidades gráficas y lingüísticas), más sencillo resultará acceder al aprendizaje formal del código alfabético. Así pues, las antagónicas posturas que discrepan entre la defensa de un aprendizaje precoz de la lectura o entre la necesidad de que el niño alcance la suficiente madurez (en torno a los seis años), pudieran encontrar puntos de encuentro si planteamos la adquisición de la lectura como un proceso de comunicación, en el que se acerca al niño, desde una perspectiva lúdica y de forma natural a los textos escritos y no concebimos el aprendizaje de la lectura como la mera consecución de la decoficación grafema/fonema”. Ambos especialistas insisten en el aprendizaje de la lectura y escritura de manera sencilla y espontánea.
  • Desarrollo de la psicomotricidad. Entre los 4 y 5 años es bueno que los niños hagan ejercicios de grafomotricidad en forma de juegos. Esto les permitirá entender conceptos como ‘arriba’, ‘abajo’…y controlar su mano y adquirir el gesto para escribir.
  • Motivación. Aunque se den las anteriores premisas, deben estar animados y querer aprender.

Es importante saber que si queremos que nuestros hijos aprendan de manera precoz, es muy posible que acaben sintiendo rechazo o desinterés.

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