Desde que nacemos, somos principalmente emocionales, mostramos las emociones como primera vía de relación: lloramos cuando estamos solos, nos enfadamos para mostrar lo que nos molesta y nos alegramos al sentirnos atendidos. Además, percibimos las emociones de nuestro entorno como vía principal para dar significado al mundo y a la realidad.

    Está demostrado que el manejo de las emociones es una pieza clave en nuestro funcionamiento y rendimiento diario. Encontrar el equilibrio adecuado entre lo que sentimos y cómo lo expresamos, está en función de nuestra Inteligencia Emocional.

    En las etapas de Educación Infantil y Primaria, se desarrollan las habilidades socio-emocionales que nos permiten reconocer sentimientos y emociones en uno mismo y en los que nos rodean. Además, se gestan todos los patrones de relación con los demás y es necesario aprender cómo expresarse y gestionarse adecuadamente en función del contexto.

    Gracias a un entrenamiento lúdico y experiencial, podremos interiorizar las herramientas que nos permitirán modificar nuestro estado de ánimo e incluso el de los que nos rodean, en diferentes situaciones sociales (familia, colegio, amigos…)

    Día a día, en nuestra experiencia como centro de intervención y orientación, comprobamos que trabajando estas habilidades socio-emocionales, no sólo se previenen dificultades a nivel psicopedagógico y logopédico, sino que también son útiles y eficaces para intervenir con aquellos que ya las presentan (dificultades de aprendizaje, desmotivación, déficit de atención…).

    Algunos de los beneficios que proporciona el trabajo de las habilidades socio-emocionales son:

    • Reconocen, regulan y expresan adecuadamente las emociones.

    • Mejora la autoestima y la confianza en uno mismo.

    • Expresan las propias opiniones desde el diálogo.

    • Los conflictos se manejan, resuelven y disminuyen.

    • Mejora la comunicación con los iguales y los adultos.

    • Mejoran las relaciones interpersonales.

    • Mejora la automotivación de los alumnos.

    • Mejora el rendimiento académico.

    Por ello, valoramos como necesario y muy importante para el crecimiento de niños y jóvenes, incluir en su educación, actividades que fomenten o se centren en su crecimiento personal.

    Desde el enfoque de la Psicología Positiva y la Inteligencia Emocional es importante favorecer aprendizajes ligados al bienestar individual y familiar, siendo la familia y la escuela pilares fundamentales y responsables de un desarrollo óptimo e integral en los niños. Por ello, es preciso que como padres y educadores no hagamos oídos sordos a esta necesidad e innovadora aportación que ayudará a sacar la mejor versión de nuestros niños y adolescentes.

    Para más información:

    Emotiva Centro para el Cambio

    www.emotivacpc.es

    [email protected]

    Plaza de Callao, 1. Teléfono: 676165006

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