Cómo superar el reto del primer día de colegio

El verano llega a su fin y septiembre puede llegar a ser una época estresante, sobre todo para aquellos que ingresan por primera vez en el sistema escolar. En Sapos y Princesas te contamos cómo podemos abordar el primer día de clase.

Para Carlos Pitillas, Doctor en Psicología de la Universidad Pontificia Comillas y coordinador del programa Aprender Seguros, que tiene como objetivo capacitar a los maestros para el manejo de las necesidades emocionales de los alumnos y la mejora de la relación maestro-padres; es fundamental una actitud positiva por parte de los padres:

“Es bueno cuidar los términos, ya que estos condicionan en gran parte nuestra manera de sentirnos y de reaccionar frente a las cosas. Hablar de “trauma” para referirnos a la reincorporación al colegio, puede llevarnos a creer que dicho paso tiene un impacto devastador sobre el niño, o efectos irreversibles sobre su desarrollo y su salud mental (en eso consisten los traumas). Lejos de esto, puede ser más útil entender que la vuelta al colegio es un reto (por lo que entraña de novedad, por la separación con respecto a los padres, o las tareas intelectuales y sociales que se presentan al niño) pero también una oportunidad (pues brinda al niño un escenario lleno de estímulos y relaciones donde seguir creciendo)”.

La Junta Nacional de Jardines Infantiles (Junji), la cual garantiza la educación y protección de los niños, especialmente de menores de 4 años, ofrece ciertas recomendaciones para que su primer día en la escuela sea lo más grato posible:

  • Debemos comprender que cada niño tiene su ritmo de adaptación.
  • Es fundamental empatizar con el niño y sus sentimientos.
  • A los niños no se les debe mostrar angustia, aunque sea también un momento difícil para nosotros. “Conviene prestar atención de vez en cuando a lo que se nos mueve por dentro, para asegurarnos de que a nuestro hijo no le llegan señales que le quiten seguridad”, añade Pitillas. Por ello, hablémosle de los amigos que va a hacer y hacédselo ver como una experiencia divertida y emocionante.
  • Antes de llevar al niño a la guardería, deberíamos conocer las instalaciones y  a los cuidadores.
  • Es esencial acostarlo temprano para que tenga un horario y no tenga sueño. Con una actitud alegre recuérdale que mañana será su gran primer día.
  • Deja que tu hijo o hija lleve un objeto con el que tenga un vínculo afectivo, como por ejemplo, su juguete preferido o su tuto. Esto le producirá seguridad.
  • Acompáñalo durante un tiempo no muy largo y despídete diciendo que volverás a buscarlo después de una acción concreta. Por ejemplo, “te voy a venir a buscar después del almuerzo o la siesta”.

Por otra parte, si los niños tienen dificultades para adaptarse, se les debe escuchar y respetar “Con la intención de rebajar el malestar de los niños, algunos padres y profesionales intentan restarle importancia a sus afectos (“seguro que no es para tanto”), convertirlos en lo contrario (“no digas que te has aburrido, yo sé que te lo has pasado fenomenal”) o asignar un significado negativo a dichos afectos (“tener miedo de ir a clase es de niños pequeños”). Antes de recurrir a cualquiera de estas estrategias, podemos ofrecer a nuestros niños lo que pediríamos para nosotros: una escucha respetuosa“, concluye el especialista.

 

 

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