La nueva figura del padre: Es más sencillo acordar tareas que enfrentarlas

Desde aquí, quisiera reconocer el valor de todos esos hombres que han decidido ser padres y ocuparse de la educación de sus hijos.

En un principio, podría parecer muy obvio y hasta sencillo, ya que, cuando los de mi generación éramos niños, lo que se esperaba del padre, era que ejerciera de autoridad. Poco más.

Pero hoy en día, ¡cómo ha cambiado todo! En mayor o menor medida, la mujer no sólo trabaja en el hogar, sino además fuera de él. Por su parte, el hombre sigue trabajando fuera, pero también se le necesita para compartir tareas y asumir nuevas funciones para conseguir el equilibrio en la familia.

Aquí es donde se presenta la primera dificultad. Los modelos en los que nos han educado no valen para aplicarlos en la sociedad actual, sus familias y sus relaciones entre pares. Los propios roles ya no están tan claros.

Esta confusión muchas veces provoca fisuras en la pareja, ya que la madre no deja espacio al hombre para desarrollar su papel de padre.

Esto hace que nos encontremos enfrentados a la persona con la que deberíamos consensuar cómo encajar los nuevos estilos y repartos.

Resultaría mucho más sencillo acordar tareas que enfrentarlas. En esa complementación el padre sostiene los límites y la madre extiende la comprensión. Aspectos esenciales para que nuestros hijos se formen como personas seguras, respetuosas y equilibradas.

Es una gran suerte poder compartir con el hombre en paridad muchos aspectos de la vida, entre ellos el más importante, la crianza de los hijos.

 

 

Nora-Kurtin2Nora Kurtin 

Fundadora de Sapos y Princesas

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