La importancia de educar como iguales

Mi hija mayor tiene 13 años y todas las posibilidades a su alrededor. Eso es lo que quiero que sepa con certeza e interiorice para que el hecho de ser mujer no sea un freno ante su desarrollo personal y profesional. Quiero que esté convencida de que podrá lograr lo que se proponga, si le mueve la pasión y trabaja para conseguirlo.

Pero la verdad es que será más difícil para ella que para su hermano.  Social e inconscientemente, los adultos, tantos padres (¡y madres!) como profesores (¡y profesoras!), reaccionamos de forma diferente ante la misma acción de una niña y un niño. Nosotros mismos estamos educando y depositando expectativas diferentes según el género.

En este mes que celebramos el Día de la Mujer, quiero aprovechar para extraer algunos tips y datos del estudio #Banbossy sobre niñas y liderazgo para que seamos conscientes de lo que podemos influir en el futuro de nuestros hijos y de nuestro mundo. De allí se desprende que el 25% de las niñas no se animan a levantar la mano, no por dudar en la respuesta sino por miedo a ser juzgadas.   

¿Cómo podemos ayudar a nuestras hijas a que desarrollen todo su potencial? Digámosle que en el colegio mantengan la mano levantada, que lo importante es que digan lo que piensan y que las escuchen aunque la respuesta sea incorrecta. Recordémosle que están en clase para aprender y que equivocarse es parte del aprendizaje.

Quitemos importancia al “fracaso” o la crítica, ya que si le tienen miedo sólo buscarán experiencias que puedan controlar y frenarán su propio progreso. Para ello tenemos que reforzarlas cuando superan retos que las obligan a salir de su zona de confort. Alentémoslas para que lo intenten y destaquemos lo valientes y fuertes que son al enfrentarse a esos retos.

¿Sabías que más del 80 por ciento de las mujeres ejecutivas practicaron algún deporte de equipo durante su infancia? El deporte no sólo mejora la autoestima, sino que practicado en equipo fortalece las relaciones sociales y el liderazgo. Asimismo, está demostrado que las niñas cuyos padres (no madres) están involucrados de forma positiva en sus vidas también suelen tener una autoestima más elevada y se encuentran más seguras frente a los retos.

Asegúrate de que tu hija sepa que estás a su lado para lo que necesite y confía en que sabrá resolver sus propios problemas. La capacidad que desarrollará para adaptarse y superar los obstáculos, son pilares de la confianza. ¡La confianza que tú pongas en su habilidad para solucionar problemas por sí misma construirá su propia confianza!

Se acostumbra a decir que hay que educar en la igualdad pero yo prefiero decir que eduquemos en paridad. Dando a nuestras hijas e hijos las mismas tareas en el hogar, depositando en ellos las mismas expectativas académicas y profesionales y fomentando el respeto de hombres y mujeres por igual. Estemos alertas a la información y estereotipos que dan los medios sobre la mujer y su papel en la sociedad. No caigamos en el error de fijar roles que se adjudican a la mujer limitando su potencial y desarrollo. No podemos cambiar el modo en que nos educaron pero tenemos la gran oportunidad de educar en la paridad por un mundo mejor en el que nuestras hijas e hijos disfruten de una sociedad donde trabajan en equipo remando  en el mismo bote y en la misma dirección.

¡Feliz Día de la Mujer! (y de los hombres valientes que las acompañan)

 

Nora-Kurtin2Nora Kurtin

Fundadora de Sapos y Princesas

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