Sexo adolescente de B.U.P a hoy

Durante la adolescencia se produce el despertar sexual, el cual va de la mano de la culminación de la pubertad. La pubertad es el conjunto de cambios físicos y psicológicos que llevan a los niños hasta la madurez sexual.

Es en estos años donde suelen tener lugar los primeros encuentros sexuales. Sin embargo, el comportamiento sexual de los adolescentes no depende solo de su madurez sexual, sino de una serie de factores culturales y sociales que modulan estos comportamientos.

Estamos asistiendo a un cambio respecto a anteriores generaciones en cuanto a las conductas sexuales en los jóvenes.

Algunos de estos cambios están relacionados con:

  •  La banalización del sexo. No le conceden demasiada importancia, ya no tiene ese halo de ser algo íntimo y valioso. Lo ven como un juego, como algo divertido y sin consecuencias. Sorprenden las noticias de los juegos detectados recientemente como “el muelle”, en el que los adolescentes practican sexo en grupo cambiando de pareja.
  •  Menos privacidad: a través de redes sociales comparten imágenes propias y ajenas de alto contenido sexual.
  •  Aumento de las conductas de riesgo. Lamentablemente estamos asistiendo a un retroceso en este sentido. Se ha perdido el miedo a enfermedades como el VIH, y por desgracia en Europa, sorprendentemente, ha aumentado el número de casos en un 7% durante el último año. Los casos de sífilis también han aumentado.
  • Normalización de la promiscuidad sexual: en muchos casos los adolescentes mantienen relaciones sexuales completas con varias parejas no estables.
  •  Baja la edad de la primera relación sexual: en los últimos años en España ha bajado de los 17 a los 15 años.

Pero… ¿a qué se deben estos cambios?

  • Menos influencia de la religión y el código de conducta sexual que transmite. Hace una o dos generaciones, la educación religiosa estaba mucho más presente. Los valores que transmite la religión católica en este sentido están relacionados con: no tener relaciones sexuales antes del matrimonio, monogamia…etc.
  • La generación de los 80/90 vivió de llenó el auge del VIH. Los medios de comunicación bombardeaban con noticias relacionadas, se hacían muchas campañas de prevención…en general los jóvenes eran conscientes del peligro que implicaba. Tenían miedo de contagiarse de VIH o de cualquier otra enfermedad de transmisión sexual. Con el pasar de los años y el descenso de los casos de VIH en occidente, estas campañas se han “relajado”. Los jóvenes de hoy en día, por desgracia, ni se plantean que puedan contagiarse de VIH, cuando como decíamos, los casos están aumentado.
  •  Banalización del sexo en el cine y televisión. Las series juveniles, e incluso en ocasiones los dibujos animados, tienen un alto contenido sexual. Las actrices niñas y adolescentes van maquilladas y vestidas de mayores, y habitualmente con ropa muy sexy. El sexo, más o menos explícito, aparece en muchas de estas series como algo habitual. En el cine, las películas calificadas como aptas para mayores de 7 años, suelen contener contenidos sexuales que no son apropiados para niños de esas edades. A menudo tampoco se respetan las franjas horarias en las que se permite la emisión de ciertos contenidos. En general hay una sobreexposición de los menores a contenidos sexuales a través de la televisión.
  • El descenso de recursos educativos destinados a la Educación Sexual. Las charlas de educación sexual en colegios e institutos a menudo brillan por su ausencia, o se realizan con tan poca frecuencia que caen en el olvido.
  •  A los padres nos sigue costando hablar de sexo con nuestros hijos. Por extraño que parezca, los padres de hijos adolescentes tienen reparos o prejuicios a este respecto y les cuesta mantener estas charlas.
  •  Las redes sociales han contribuido de manera importante a cambiar la manera en que los adolescentes experimentan la sexualidad. Por ejemplo, intercambiar imágenes de alto contenido sexual está sorprendentemente normalizado. Y no solo hablamos de fotos en ropa interior. Hablamos de fotos de genitales, eyaculaciones, etc. O vídeos.

La sexualidad forma parte del ser humano y como tal debe ser aceptada y tratada con naturalidad. Sin embargo, esto no significa que se banalice y se convierta en algo sin importancia, ya que las consecuencias de no respetarse sexualmente y no respetar al otro son perjudiciales y no nos hacen más felices, además del riesgo que supone.

Enseñar a nuestros hijos a disfrutar del sexo de una manera respetuosa hacia uno mismo y hacia el otro, tomar las debidas precauciones para no contraer enfermedades de transmisión sexual y evitar embarazos no deseados, sigue siento una tarea necesaria.

Los padres tenemos una gran responsabilidad en esta tarea, pero también los medios de comunicación, los centros educativos, los centros de salud y el Estado, a través de campañas de información y prevención y del control de contenidos en redes sociales, cine etc.

Por Úrsula Perona
Psicóloga infantil

Temas: Bienestar · Salud · Adolescencia · Sexo

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