5 Razones por las que no debemos seguir el consejo de los antivacunas

5 Razones por las que no debemos seguir el consejo de los antivacunas

Desde hace unos años han surgido diversos colectivos antivacunas. Aunque estas iniciativas son todavía minoritarias en nuestro país, sí han abierto la polémica entre los padres y pediatras sobre la importancia de la vacunación.

Aunque todos los expertos consideran positivos los beneficios de la vacunación, algunos colectivos de padres se muestran reticentes a la misma. “Cada año las vacunas salvan las vidas de entre 2 y 3 millones de niños. Sin embargo, la quinta parte de los niños de todo el mundo sigue sin recibir las vacunas básicas. Ser vacunado o no puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte”, señala contundentemente Unicef.

El panorama en prevención ha cambiado radicalmente en los últimos 80 años. “Enfermedades que anteriormente eran potencialmente mortales, hoy en día no se contemplan como una amenaza”, explican desde la web Vacunas.org.  Aunque se han comprobado los beneficios de la vacunación frente a los riesgos de la misma, han surgido grupos que cuestionan la utilidad de las vacunas. Esta tendencia “se materializa con la aparición de sitios web que proporcionan información tendenciosa, engañosa y alarmante sobre la seguridad de las vacunas, hecho que puede despertar temores exagerados, especialmente entre padres y pacientes”, explica el Dr. César Velasco, subdirector de Vacunas.org.

En Internet, en los medios de comunicación o en conversaciones con otros padres a veces leen o escuchar efectos secundarios de las vacunas que les produce un miedo real. Es importante que los padres tengan el respaldo del pediatra en todo momento y la confianza para contarle sus dudas ante la vacunación de sus hijos.

Enfermera pone vacuna a un niño

Los padres de hoy en día buscan siempre información para proteger la salud de sus hijos. Os vamos a dar 5 razones por las que no debemos seguir el consejo de los antivacunas.

1. Protegidos por las vacunas

Uno de los argumentos de estos colectivos antivacunas es que se trata de enfermedades de otras épocas que ya no representan riesgo alguno. Enfermedades poco frecuentes como la polio o la difteria. Los expertos señalan que no suponen ningún riesgo porque estamos protegidos por las vacunas. El riesgo que supone padecerlas puede ser alto si no siguiéramos vacunando a los niños.

2. No vacunar supone un riesgo

El problema de este argumento es que antes también se pasaban muchas más enfermedades mortales con el riesgo que suponía para la población. De hecho mucha gente fallecía antes de la vacunación de un simple sarampión. La naturaleza por sí sola no puede luchar contra algunas enfermedades y la vacunación suele ser el único remedio para evitarlas.

3. Enfermedades que vuelven

Desde 2008 se han registrado más de 24.000 casos de sarampión en Francia. Incluso 10 menores han fallecido por esa enfermedad en el país galo en los últimos 9 años. Estos alarmantes datos han conducido a tomar la decisión de obligar a la vacunación contra 11 enfermedades a los menores a partir de 2018. Actualmente solo eran obligatorias en Francia tres vacunas: la de la difteria, la del tétanos y la de la poliomielitis. Países con coberturas de vacunación bajas como Rumanía o Italia han sufrido los últimos años brotes de esta enfermedad, como ha señalado en un informe del ECDC. Esto ha reforzado la necesidad de promover la vacunación ante ciertas enfermedades como el sarampión.

viales de diferentes vacunas

4. La difícil inmunización

Los antivacunas defienden que hay que permitir que los niños se inmunicen y que desarrollen la capacidad de defenderse frente a estas enfermedades. El problema es que hay enfermedades como el tétanos que aunque las pasemos eso no supone inmunización alguna. E incluso podemos volver a sufrirlas.

5. Los pediatras confían en las vacunas

Los padres tenemos que confiar en los consejos de los pediatras. Si nos surgen dudas sobre vacunar o no a nuestros hijos, tenemos que hablar y discutir con el pediatra. Si buscamos solo en Internet nos podemos seguro agobiar y confundir. A muchos padres les preocupa ser etiquetados como complicados por los pediatras. Pero es importante poder entablar un diálogo con ellos y poder expresar nuestras dudas y preocupaciones. Las dudas de los padres suelen surgir cuando detectan el mínimo riesgo para la protección de sus hijos. En Internet, en los medios de comunicación o en conversaciones con otros padres a veces leen o escuchar efectos secundarios de las vacunas que les produce un miedo real. Es importante que los padres tengan el respaldo del pediatra en todo momento y la confianza para contarle sus dudas ante la vacunación de sus hijos.

Temas: Bienestar · Salud · Vacunas

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