La gastroenteritis aguda es una infección gastrointestinal muy frecuente en la infancia y en todas las épocas del año y puede estar producida por un virus, bacteria…

Cursa con diarrea, vómitos, dolor abdominal intermitente y puede, incluso, acompañarse de fiebre. La principal complicación es la deshidratación y por esa razón es importante asegurar la ingesta de agua libre y de soluciones de rehidratación oral de venta en farmacias durante la enfermedad.

No se deben hacer cambios en la alimentación, salvo evitar las bebidas azucaradas (como los zumos) teniendo en cuenta que el apetito del niño va a estar disminuido durante unos días.

Generalmente no se requiere el uso de medicación, ni de antibióticos. Puede ser de utilidad el uso de probióticos. La diarrea puede durar hasta 7 ó 10 días.

Es importante vigilar los síntomas de deshidratación, sobre todo en los niños más pequeños, ver que el esté activo, que llore con lágrimas, que tenga saliva en la boca y que orine normal.

La medida de prevención más importante y que se ha demostrado más eficaz, es la higiene: el lavado de manos con agua y jabón, tanto de los niños como de los cuidadores y, por supuesto, al correcta manipulación de los alimentos. Lavar bien las verduras, huevos y frutas, refrigerar bien los quesos o leche, mantequillas, cremas y salsas… Si se sale de viaje es preferible consumir agua embotellada.

Existen vacunas aconsejadas por la AAP y AEP frente al rotavirus, causa frecuente de enfermedad en la infancia, que motiva el gran número de ingresos hospitalarios por deshidratación.

En el caso de vómitos repetidos o signos de deshidratación, lactantes muy pequeños o diarrea prolongada, puede ser necesario acudir al pediatra.

 

Imagen de tvmasty.com

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