Previene la otitis y disfruta del agua

La otitis extrema se conoce como otitis del nadador, y consiste en una infección del conducto auditivo externo. Afecta sobretodo a los niños que pasan largo tiempo en el agua, por ello suele ser más frecuente en los meses de verano.

La humedad en el conducto auditivo externo provoca la proliferación de bacterias y hongos. Aunque, además de la humedad, puede estar provocada por cualquier cosa que irrite el conducto: eccemas, sequedad excesiva, rascado o limpieza enérgica con los bastoncillos, o traumatismo con objetos punzantes.

 

¿Cuáles son los síntomas?

Sus síntomas son dolor de oído (otalgia intensa) o con la mastificación. A veces el dolor va precedido de picor, otras puede acompañarse de supuración escasa. No se suele tener fiebre.

 

El tratamiento adecuado

Generalmente su tratamiento consiste en la administración oral de antiinflamatorios (ibuprofeno) junto a la instilación de gotas tópicas con antibiótico y corticoides en el oído durante 7-10 días. A veces, incluso, puede ser necesario el uso de antibióticos orales.

Durante el tratamiento no se deberá mojar el oído en ningún momento.

 

Prevención

La prevención más importante es el secado del oído con una toalla suavemente tras el baño y facilitar la salida del agua echando el cuello hacia ambos lados. No se deben usar bastoncillos ni introducir nada en el conducto del oído. Los tapones a veces, y depende de los tipos, pueden favorecer la otitis externa, por lo que su uso rutinario está desaconsejado.

Siempre deberéis acudir a un especialista si duele el oído excesivamente, la supuración es muy abundante o el oído está cerrado por inflamación.

 

Doctora Maria Jesús Pascual Marcos, Pediatra Infantil del Hospital Nisa de Aravaca.

 

También te puede interesar:

¿Qué opinas? Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *