Cómo evitar los golpes de calor

Cómo evitar los golpes de calor

Sin duda, el verano es la época del año más esperado por todos, pero las altas temperaturas, en muchas ocasiones, conllevan consecuencias graves de salud como los golpes de calor. Y es que el verano ha llegado a nuestro país para quedarse (o al menos eso parece) durante una larga temporada.

Con temperaturas que llegan hasta los 38º tan solo a mediados de junio, hay que tener muy en cuenta las recomendaciones de los expertos en estas fechas para reconocer los síntomas de los golpes de calor.

Cómo prevenir los golpes de calor

Los golpes de calor se producen cuando el cuerpo es incapaz de controlar la temperatura, que se va incrementando rápidamente y puede alcanzar los 40,6º C. Para evitar llegar a esta situación, hay que utilizar el sentido común y seguir esta serie de consejos.

  • Evita la exposición al sol, sobre todo en las horas centrales del día.
  • Evita hacer ejercicio físico intenso en las horas de más calor.
  • Si te notas cansado o mareado, intenta llegar hasta un lugar fresco, ventilado, a la sombra y aflójate la ropa.
  • Intenta estar el mayor tiempo posible en lugares con aire acondicionado.
  • Usa sombreros, gorras y gafas de sol.
  • Extremar la precaución con niños y ancianos.

Síntomas

Detectarlos es fácil si sabemos cómo, y para ello debemos estar atentos a estos síntomas:

  • Calambres musculares (en piernas, abdomen o brazos)
  • Sequedad y/o piel roja
  • Agotamiento
  • Fatiga
  • Nauseas o vómitos
  • Dolor intenso de cabeza
  • Pérdida de conocimiento

Cómo actuar

  • Traslada a la persona afectada a un lugar a la sombra.
  • Colócala en posición tumbada con la espalda recta y las piernas levantadas, para favorecer la circulación de la sangre.
  • Humedécele el rostro con una esponja o paño húmedo, pero no le des de beber si se encuentra inconsciente porque podrías ahogarla.
  • Si su temperatura no desciende, presenta pulsó débil y palidez o sabes que sufre de enfermedades cardíacas, acude inmediatamente al médico.

Grupos de riesgo

  • El golpe de calor clásico afecta predominantemente a ancianos con una patología previa.
  • El golpe de calor activo afecta a los jóvenes que practican deporte sin entrenamiento o protección.
  • Los niños son especialmente vulnerables debido a que su sistema respiratorio no se ha desarrollado aún por completo, y favorece la pérdida de líquidos. En un bebé, esto puede traducirse en síntomas de letargia y pérdida de conciencia. El niño puede dar la impresión de estar dormido cuando en realidad está muy grave.

Sigue estas recomendaciones y disfruta de un verano sano y feliz.

 

Temas: Bienestar · Salud · Verano

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