¡No a los catarros este invierno!

El catarro, en términos médicos llamado “infección respiratorias de vías altas“, es una infección vírica de las vías respiratorias superiores (nariz, garganta) que cursa con estornudos, tos, mucosidad nasal, y que también puede cursar con fiebre.

Los catarros son muy frecuentes en los primeros años de vida y constituyen el  motivo de consulta más habitual al Pediatra. Es normal que se padezcan de 6 a 8 catarros al año, incluso más si el niño acude a guardería.

En general, este tipo de infecciones van a tener un carácter autolimitado, se curan solas en un plazo de pocos días y sin dejar secuelas. La infección se transmite de un individuo infectado a otro sano a través de secreciones de las vías respiratorias, que se expulsan al aire mediante la tos o el estornudo así; como por medio de objetos contaminados. Se sabe que las manos son uno de los vehículos más importantes para la transmisión de infecciones respiratorias.

10 Consejos para los padres

  1. Evitar el ambiente seco en casa. Ponga depósitos de agua en los radiadores o utilice humificadores si el grado de humedad es muy bajo. El grado de humedad aconsejable es del 50-60%.
  2. Hágale a su hijo lavados nasales frecuentes con suero fisiológico, preferiblemente antes de las comidas. No siempre son necesarias las aspiraciones.
  3. Es normal que su hijo esté inapetente, no le fuerce a comer.  En el caso de lactantes pequeños las tomas de alimentos necesitan ser más pequeñas y frecuentes.
  4. Ofrecer  abundantes líquidos orales.
  5. Mantenga al niño algo incorporado, así le ayudará a respirar mejor.
  6. Controle la temperatura, y administre antitérmicos recomendados habitualmente por su pediatra cuando la temperatura supere los 38ºC.
  7. Evitar cambios bruscos de temperatura.
  8. No fumar en presencia de los niños. Evitar ambientes con humo.
  9. Evitar contacto con otras personas con síntomas de catarro. Es muy importante el lavado de manos.
  10. Seguir el calendario vacunal y las recomendaciones del pediatra.

A pesar de ser una patología banal y autolimitada pueden aparecer complicaciones, por lo que debe vigilar a su hijo y acudir al servicio de Urgencias en el caso de que empeore el estado general, encuentre a su hijo decaído, somnoliento o muy irritable. Cuando aparezca dificultad respiratoria, el niño respira muy deprisa, se le marquen las costillas, mueva mucho el abdomen o se le hunda el pecho. Rechazo de las tomas (casi no come). Así como todo menor de 3 meses con catarro acompañado de fiebre.

Es importante saber que no existen medicamentos que curen los catarros. Los jarabes anticatarrales (mucolíticos, antidescongestivos) son de dudosa eficacia. Los antibióticos tampoco van a curar el catarro ni van a evitar las complicaciones del mismo.

Dra. María Losada Machuca.
Instituto Hispalense de Pediatría. Sevilla.
Nº Colegiado: 41/4116936

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