Cefaleas, insomnios y dolores abdominales, síntomas de ciberacoso

Para los adolescentes no hay una vida real y una vida digital. “En la actualidad las nuevas tecnologías forman parte ya de nuestra vida, no es algo independiente. Y los menores lo tienen muy asumido porque son nativos digitales”, explicó Mª Angustias Salmerón, pediatra de la Unidad de Medicina del Adolescente del Hospital Universitario Infantil La Paz, de Madrid, encargada de hablar sobre ciberacoso en el Congreso Extraordinario de la Asociación Española de Pediatría.

Los adolescentes utilizan las herramientas que tienen a su alcance, también para acosar. Por ello, los padres y los pediatras deben estar formados en este campo y contar con los recursos suficientes para saber responder ante estos casos. Y es que, aunque el ciberacoso suele ser un acoso cara a cara que se traslada a las redes, lo cierto es que este tipo de “persecución” tiene unas características diferentes e importantes. Tal y como indica la Dra. Salmerón, “antes, el acoso en el colegio se producía de lunes a viernes en el horario escolar. Ahora esto ha cambiado y nos enfrentamos a un acoso que está ‘activo’ las 24 horas del día, los 365 días del año y, además, cuenta con una audiencia mucho mayor”.

No obstante, si hablamos del tratamiento que se le da a la víctima, la estrategia es, prácticamente, igual que en los casos de acoso cara a cara y se basa en mejorar la autoestima del adolescente y darle herramientas para que haga una mejor autodefensa. Y si la primera medida es siempre alejar a la víctima del acosador, en el caso de las nuevas tecnologías hablamos de eliminar a esa persona de las redes sociales y denunciar -a la plataforma a través de la que se esté realizando el acoso- que se están recibiendo insultos para que se impida técnicamente que dicha persona vuelva a ponerse en contacto con el adolescente acosado.

En este contexto, el papel del pediatra es fundamental tanto para prevenir problemas con las nuevas tecnologías, como para detectar de forma precoz el ciberacoso. Según la Dra. Salmerón, “los casos de ciberacoso llegan al pediatra con síntomas psicosomáticos (cefalea, dolor abdominal prolongados, insomnio, problemas de atención en clase, etc.). Por ello, los pediatras debemos hacer una entrevista psicosocial para reconocer esta patología, incluyendo preguntas sobre el uso de las nuevas tecnologías y es importante que les ayudemos, junto a los padres, a identificar lo que es normal y lo que no lo es”.

De hecho, la tendencia es a que los adolescentes no consideren que la situación de acoso que están sufriendo sea algo anormal. Así, “cuando son preguntados por el ciberacoso, los adolescentes no lo refieren, pero cuando la cuestión es si insultan o han sido insultados a través de la red, hasta la mitad de ellos reconocen haber acosado o ser víctimas de acoso”. Ante cifras como estas, los especialistas recuerdan la necesidad de promocionar hábitos saludables desde la familia, desde la escuela y desde el ámbito sanitario, pues el buen uso de las nuevas tecnologías es una cuestión prioritaria.

Fotografía: Imagen de la película ‘Ciberbully’

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