Por qué el aceite de palma es malo para la salud de tu familia

Por qué el aceite de palma es malo para la salud de tu familia

¿Qué es el aceite de palma?

El aceite de palma es el aceite más utilizado del mundo. Se produce a partir de los frutos de la llamada palma africana (Elaeis guineensis) y se utiliza tanto en la industria alimentaria como en la cosmética como materia prima en multitud de productos.

En alimentos, lo encontramos sobre todo en productos procesados como panadería y bollería industrial, aperitivos y snacks salados, productos precocinados, coberturas, cremas y productos untables. La razón es muy sencilla, se trata de un aceite muy barato, agradable al gusto y cuya temperatura de fusión lo hace permanecer sólido a temperatura ambiente manteniendo al mismo tiempo una textura sedosa y untuosa. Además, se oxida menos que otros aceites, por lo que los productos se conservan mejor.

¿Qué efectos tiene?

A priori parece que todo son ventajas, pero nada más lejos de la realidad. Desde el punto de vista nutricional no es una opción saludable, ya que se trata de un aceite muy rico en grasas saturadas (en torno a un 50%), grasas que, según los expertos, contribuyen a aumentar los niveles de colesterol, provocando la obstrucción de las arterias, lo cual conlleva problemas coronarios.

Además, son varios los estudios científicos que nos llevan a relacionar el consumo de esta sustancia con el cáncer. El que hizo saltar todas las alarmas fue el publicado en 2016 por la Agencia Europea de la Seguridad Alimentaria (EFSA), que afirmaba que cuando el aceite de palma se calienta a más de 200ºC en procesos industriales produce ácidos grasos con la capacidad de modificar el ADN y provocar cáncer. Después llegó el realizado por el Institut de Recerca Biomèdica (IRB) de Barcelona, publicado en enero de 2017 en la revista Nature, que investigó si una dieta rica en grasas podía tener un efecto directo en metástasis. Aunque las células tumorales que fueron tratadas en vivo con ácido palmítico e inyectadas posteriormente en animales producían más metástasis y más grandes que las células no tratadas, “de nuestro trabajo no se podría derivar una relación entre el consumo de aceite de palma y el desarrollo de cáncer”, afirma Gloria Pascual, primera autora de este trabajo. “El ácido palmítico es su componente mayoritario, pero no es exactamente lo mismo, puesto que el aceite de palma presenta otros ácidos grasos en su composición”.

Aceite de palma y sus consecuencias

Aparte de sus polémicos efectos en la salud, la demanda creciente de aceite de palma por parte de las grandes corporaciones está impulsando la destrucción y deforestación a gran escala de selvas tropicales en lugares como Malasia e Indonesia; llevando a especies amenazadas como el orangután o el tigre de Sumatra al borde de la extinción, según datos de Greenpeace. También provoca, debido a los incendios, grandes emisiones de CO2 que contribuyen al cambio climático. Así, el Parlamento Europeo ha aprobado en abril de 2017 un informe que identifica el aceite de palma como una de las principales causas de deforestación, abogando por su eliminación de los biocarburantes para 2020. El documento insta a la Unión Europea a tomar un papel más activo en la limitación de estas prácticas, creando un plan de acción concreto, evitando cualquier respaldo a prácticas perjudiciales, y solicitando el apoyo a los países en desarrollo para que puedan garantizar la defensa de sus hábitats naturales y las comunidades que las habitan. Y es que Amnistía Internacional también ha denunciado violaciones de derechos humanos como trabajo infantil, explotación y trabajadores intoxicados por productos prohibidos. Además de desplazamiento de poblaciones indígenas, amenazas, asesinatos…

¿Cómo evitar el aceite de palma?

Antes de comprar cualquier producto, os recomendamos comprobar sus ingredientes, ya que el aceite de palma está presente en muchos más alimentos de los que creemos. Algunos fabricantes y distribuidores de alimentación evitan poner su nombre claramente en el etiquetado, por lo que puede aparecer con nombres como: aceite de palmiste, grasa vegetal (palma), grasa vegetal fraccionada e hidrogenada de palmiste, Sodium Palmitate, Estearina de palma (Palm stearin), Palmoleina u Oleina de palma (Palmolein), manteca de palma o elaeis guineensis (su nombre científico).

Tal y como indica OCU en su informe sobre el aceite de palma, lo mejor es limitar todo lo posible el consumo de alimentos precocinados, la bollería industrial y otros productos agroalimentarios procesados. En la medida de lo posible, lo mejor es preparar la comida en casa con aceites más saludables, como el de oliva o el de girasol o elegir productos sustituyan el aceite de palma por otro tipo de grasa más saludable como por el ejemplo el aceite de girasol. También podéis buscar la etiqueta de certificación de la RSPO. Aunque todavía está poco implantada en nuestro mercado, distingue productos de empresas que han dado un paso adelante para conseguir una producción más sostenible.

Comida saludable

Además, en los últimos meses han sido varios los supermercados que han mostrado su intención de retirarlo. La cadena de supermercados ecológicos SuperSano fue la primera en dar el paso retirando de sus estanterías y dejando de comprar a sus proveedores, más de 100 referencias en octubre de 2016 “por considerarlas nocivas para la salud y para el medio ambiente”. “Ha supuesto una decisión complicada –señala el gerente de SuperSano, Jesús Sánchez- porque hemos tenido que reducir nuestro surtido de productos de panadería, pastelería, bollería, galletas, chocolates, cremas para untar, snacks, etc., pero queremos ser coherentes con nuestros principios”. Tras ella, han seguido sus pasos grandes superficies como Alcampo, que ha anunciado que también retirará todos los productos de su marca propia que contengan este ingrediente; y Eroski o Día, que también estarían barajando la opción de sustituir el aceite de palma y las grasas trans de todos sus productos, siempre que sea posible.

Por ahora nos toca esperar a ver en qué quedan estas intenciones e intentar que nosotros y nuestras familias coman lo más saludablemente posible.

Os invitamos a ver este vídeo de Juan Llorca en el que explica muy bien por qué no es recomendable tomar aceite de palma y, sobre todo, qué alimentos de los que más consumen nuestros hijos lo llevan:

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