Niños más sanos en 10 sencillos pasos

 

 

Obesidad infantilUno de los mayores problemas de salud a los que se enfrentan los niños hoy en día es la obesidad y el sobrepeso infantil. Las malas costumbres en la alimentación, como consumir bollería industrial, no tener una dieta equilibrada o hacer poco ejercicio físico han hecho que el número de niños con estas enfermedades aumente de forma preocupante.

Pero no hay que alarmarse; la solución a este problema de salud pública está en nuestra manos. Una serie de pautas sencillas y fáciles de cumplir que nos ofrece la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria, en colaboración con FAMIPED y Familia y Salud, nos ayudan a prevenir y combatir en gran medida este problema que tanto preocupa a padres y madres.

 

  1. Una alimentación completa y equilibrada mantiene la salud y previene enfermedades. Se consigue con una dieta variada que incluya todos los grupos de alimentos. Si los niños empiezan desde el principio a comer de todo, se acostumbran para siempre.
  2. La dieta mediterránea es muy sana. Consiste en comer muchos vegetales (frutas, verduras, hortalizas, legumbres), cereales (pan, pasta, arroz) y más aves y pescados que carne roja. Cocinar con aceite de oliva y poca sal, mejor yodada.
  3. Es bueno repartir lo que se come en cinco comidas. Desayuno, comida y una cena ligera. Además, a media mañana y merienda, es mejor una fruta fresca o un bocadillo que un zumo envasado o bollería industrial. No hace falta picar nada más.
  4. Los niños aprenden a comer imitando a los mayores. Mejor comer despacio, masticando bien, sentados en la mesa, disfrutando en familia. Sin tele, porque el niño mal comedor se distrae y no come; y el que come mucho, lo hace sin darse cuenta de la cantidad que toma.
  5. Siempre un buen desayuno antes de ir a clase: lácteo, cereales (pan) y fruta (una pieza entera o zumo natural o ¡tomate!). Mejora el rendimiento físico e intelectual y evita la obesidad.
  6. Todos los días frutas, verduras y hortalizas. Se recomiendan 5 raciones al día. Dos o tres deben ser frutas enteras y a mordiscos. Es mejor postre que un lácteo. No más de un vaso de zumo natural, recién hecho, al día.
  7. El agua es la única bebida necesaria y más sana que cualquier refresco, zumo o batido.
  8. Evite la comida precocinada (con más grasas y sal) y los alimentos con grasas saturadas, trans o hidrogenadas y aceites de coco y palma (lea las etiquetas). Si toma dulces y aperitivos salados que sea con moderación. Debemos cocinar más veces a la plancha, en el horno, por cocción o al vapor y menos fritos, empanados y rebozados.
  9. Deja que tu hijo decida cuánto quiere comer. Tenga confianza: mejor ofrecer, no obligar. Los niños comen la cantidad que necesita su cuerpo, no la que nosotros queremos. La comida no es un castigo; ni tampoco debería ser un premio.
  10. Hacer una hora de ejercicio todos los días: correr en el patio, pasear, subir las escaleras, sacar al perro o ir andando o en bici al colegio. Además, cinco veces a la semana al menos, un poco más de deporte; más divertido en compañía.Y no olvides que antes de empezar, es muy importante que se laven las manos correctamente y por supuesto, una correcta higiene dental es primordial.

 

 

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