Una alimentación saludable es la base de una correcta educación nutricional, fundamental en las etapas de crecimiento y desarrollo físico e intelectual.

    Hábitos alimentarios

    Nuestros hijos se encuentran en un momento muy importante para formar y consolidar los “hábitos alimentarios“ que mantendrán en la
    edad adulta.

    Variedad

    La mejor manera de alimentarse, de nutrirse, es ofrecerles una amplia variedad de alimentos que les gusten, de manera racional desde
    el punto de vista nutricional.

    Curiosidad

    Debemos despertar su curiosidad por los alimentos y hacer que prueben de todo, que se diviertan, disfruten y que tampoco se preocupen en exceso por la comida.

    Padres y escuela

    Para educar a niños en edad escolar en la adquisición de buenos hábitos alimentarios se debe trabajar desde varios ámbitos tanto en la escuela como en la familia.

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    Planificad vuestro menú

    No se come sólo por salud, si no también por placer y de acuerdo con una riquísima herencia socio-cultural, es decir, los hábitos alimentarios. Por ello, si al programar nuestra dieta no tenemos en  en cuenta estos factores (placer y hábitos alimentarios), aunque sea correcta desde el punto de vista nutricional, va a fracasar.

    Obesidad

    La obesidad es cada día más frecuente, sobre todo en países desarrollados, donde se ha convertido en uno de los mayores problemas de salud pública. El 26% de los niños y el 24% de las niñas  tiene sobrepeso en España, según la OCDE.

    Preocupación

    El ritmo de vida, la falta de tiempo debido a obligaciones laborales, el abandono de la dieta mediterránea por una menos saludable, el sedentarismo, provocan  que los padres se sientan preocupados por la alimentación de sus hijos.

    Buenos hábitos

    Para conseguir buenos hábitos alimetarios, los padres deben tener unos conocimientos básicos sobre alimentación saludable que les permitan elaborar menús variados y equilibrados. Ayudará que los platos sean atractivos.

    Desayuno

    El desayuno debe ser completo, diario, variado, equilibrado y  aportar una cuarta parte de la energía del día. Levantémenos un poco antes para disfrutarlo juntos y tranquilos ¡Una gran recompensa para tan poco esfuerzo!

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    ¡Que la imaginación te acompañe!

    La comida de los niños debe ser saludable, pero también satisfactoria. No sólo es importante el contenido de la alimentación sino la forma de comer y el tiempo que se destina a la comida. Los niños deben comer con los demás, conversar y saber lo que comen para disfrutar comiendo.

    Energía

    Atiende las necesidades de energía, ya que es un periodo importante para el crecimiento y desarrollo y de gran actividad física. Cuida el aporte de proteínas de alto valor biológico, de alta calidad (carnes, pescados, huevos, lácteos).

    La dieta

    Los niños deben comer alimentos de todos los grupos: leche y derivados, carne, huevos y pescado, patatas, legumbres y frutos secos, verduras y hortalizas, frutas, pan, pasta, cereales, azúcar  y dulces y grasas,  aceite y mantequilla.

    Malos hábitos

    Procura que moderen el consumo de dulces, bollería, alimentos muy grasos o alimentos muy salados y evita el abuso de dulces, “chucherías” y refrescos. En ningún caso deben probar las bebidas alcohólicas, aunque sea en muy pequeña cantidad.

    Aprender a comer

    Tratemos de dedicar el tiempo necesario para que el niño aprenda a comer disfrutando. Los alimentos no deben ser percibidos por él como un premio o castigo. Intentemos echarle imaginación para que la comida también les entre por los ojos.

    Fotos : Wendy Copley bajo licencia Creative Commons

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