Nos vamos de excursión al Monumento Natural Cerro del Hierro

El  Cerro del Hierro, es un monumento natural situado al norte de la provincia de Sevilla, cuya extraña orografía de tipo kárstico, puede recordarnos a la superficie lunar. Esto es debido a que, en el pasado, la presencia de hierro en las rocas de este cerro, hiciera que se utilizase como mina para extraer el mineral, dejando al descubierto un paisaje sorprendente, con formas y colores únicos y cuya naturaleza agreste, producida por la erosión de la lluvia y la nieve sobre la rocas calizas y donde predominan agujas, corredores o lapiaces, lo han convertido en uno de los lugares favoritos para los escaladores más intrépidos. ¿Os apetecería conocerlo?

Para  recorrer esta zona, podemos seguir el antiguo trazado ferroviario que unía la explotación con la estación de Los Prados-Cazalla y que ha sido acondicionado como Vía Verde, la de la Sierra Norte, que nos permite hacerlo  a pie o en bici. Pero la mejor manera de conocer este Monumento Natural es recorrer el Sendero Señalizado Cerro del Hierro. Este sendero circular de menos de 2 kilómetros de longitud es muy fácil para hacerlo con niños y además es accesible para discapacitados y personas con movilidad reducida.

Para llegar tomaremos la carretera SE-7102 (Constantina – San Nicolás del Puerto) y en el kilómetro 5 hay que tomar el desvío hacia el poblado del Cerro del Hierro y al llegar al paso a nivel, seguir por el carril asfaltado de la derecha que une el poblado con las Casas de los Ingleses, punto de inicio del sendero y donde podremos dejar el coche en los aparcamientos señalizados. El antiguo poblado de la mina, era donde residían los trabajadores y las Casas de los Ingleses, construidas en un inconfundible estilo colonial, se llaman así porque eran las residencias de los ingenieros y gestores de la mina venidos desde Escocia a finales del siglo XIX.

CerrodelHierro_CasasIngleses

Si nos paramos a contemplar el paisaje de nuestro alrededor, observaremos que por todas partes, hay pistas de su pasado minero, que aún se perciben sobre el terreno, como el desnivel que encontraremos más adelante a nuestra izquierda y que muestra un suelo dispuesto en planchas de material paralelas. Esto se llama esquistosidad y da nombre al esquisto, un material que se extraía en esta zona. A los más peques de la casa, les llamará la atención algo que brilla en el suelo ¿Y qué puede ser, os preguntaréis? Se trata de pequeños cristales de ogilisto, otro mineral, que encontraremos repartidos por todo el camino.

Al inicio del sendero, enseguida encontramos una bifurcación, tomando el sendero de la derecha y siguiendo  las flechas indicadoras que nos muestran el camino, que no debemos abandonar, ya que, la mina, al haber sido un lugar donde se han producido extracciones, las rocas podrían estar sueltas y desplazarse o moverse, pudiendo resultar peligroso. En el trayecto, observaremos vestigios de la pasada actividad industrial, como depósitos de agua o postes de la luz.

Continuaremos por el camino y cuando hayamos recorrido unos trescientos metros entre durillos, adelfas e higueras nos encontraremos  caminando por un pasillo entre dos tajos o cortas mineras. Tomaremos la siguiente bifurcación a la derecha, sin entrar en el viejo polvorín y veremos una casita semiderruida y una vez pasada, nos adentraremos en  una sucesión de túneles y tajos que comunican unas cuencas con otras, formando una maraña de caminos. Desde los miradores podremos observar, una interesante panorámica del cerro, un gran hueco, llamado Cueva de los Ocres, que nos muestra que no sólo se extraía el mineral a cielo abierto. Podemos contarle a los niños la historia de cómo el mineral era cargado en vagonetas, para después trasladarlo en tren hasta el Puerto de Sevilla.

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Después de un nuevo pasillo entre rocas, bajaremos por una escalera de madera, abandonando poco a poco la mina y volviendo, tras unas suave bajada, al punto de partida, no sin antes volvernos para contemplar el impresionante paisaje del modelado kárstico de las rocas, que ha hecho que éstas adopten caprichosas formas, que sobre todo a los niños, les encantará ir descubriendo.

Si sacamos los prismáticos, no será extraño contemplar el vuelo de aves como los roqueros o el ratonero común, y con suerte y paciencia quizás veamos algún ejemplar de la huidiza cigüeña negra. En los alrededores podemos contemplar uno de los escasos reductos del roble melojo que hay en Andalucía.

Para sacarle el máximo partido a esta excursión, podemos visitar previamente el Punto de Información Cerro del Hierro, en San Nicolás del Puerto, o los Centros de Visitantes Cortijo el Berrocal o El Robledo, en Almadén de la Plata y Constantina, respectivamente, donde nos darán toda la información que podamos necesitar. Para realizar esta ruta es necesario que llevemos ropa y calzado adecuados a la época del año en la que nos encontremos y para la actividad que vayamos a realizar. Unas buenas botas de trekking, son siempre muy recomendables, así como llevar abundante agua y algo de picar, por si los niños tienen hambre durante el camino. Además podemos aprovechar para visitar el municipio de Constantina, declarado Conjunto Histórico Artístico, que se encuentra a escasos 8 kilómetros de Cerro del Hierro y  donde podremos disfrutar de su rico patrimonio histórico-artístico así como de su exquisita gastronomía o el famoso Monumento Natural de las Cascadas del  Huéznar, que se encuentra también cerca de estos parajes.

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Monumento Natural Cerro del Hierro
Parque Natural Sierra Norte San Nicolás del Puerto, Sevilla España
Cómo llegar


Edad: Todos los públicos

Precio: Gratis