La Granja de Briz, un paseo por los cinco sentidos

La Granja de Briz, también conocida como El Parque de los Sentidos, se encuentra situada en pleno casco urbano de la villa marinera de Marín, perteneciente a la provincia de Pontevedra.

En tiempos pasados fue propiedad de múltiples familias relacionadas con la alta alcurnia gallega y en ella se celebraban fiestas que reunían a la alta sociedad de la época. En su origen, era la antigua Granja de los monjes de Osera y tras la desamortización paso a manos de la familia Munaiz. Posteriormente fue la residencia de verano de la familia Briz Saraiva. Siglos más tarde, pasó a ser propiedad del Concello de Marín.

Un lugar con mucha historia que además, ofrece una infinidad de actividades, atracciones, columpios, senderos… y sobre todo, un viaje por los cinco sentidos: los colores, olores, texturas, sabores y sonidos de la naturaleza.

Comenzando nuestra pequeña excursión por el parque llegamos, a través de unas escaleras de piedra, a un túnel creado por la vegetación que conduce a una de las zonas más espectaculares del parque: la ladera de los sentidos, que comienza ofreciéndonos música para nuestros oídos: los riachuelos y lagos van abriendo paso poco a poco a los tambores, xilófonos e instrumentos de percusión, al alcance de la mano, la creatividad y la imaginación de cualquier visitante.

Continuamos hacia la zona dedicada al gusto: numerosas especies frutales como cerezos, limoneros o naranjos enriquecen el paladar de pequeños y mayores.
La vista y el olfato también tienen su espacio, representado con el contraste de colores y olores que ofrecen las diferentes especies de plantaciones y flores, como azaleas, jazmines, tomillos y gardenias. Nuestros ojos quedarán maravillados con la hermosa panorámica de Marín que puede verse desde el Parque.

También podremos ejercitar nuestro tacto con unos pequeños bancos de piedra de diferentes texturas compuestas de diversos materiales, como la pizarra, la grava o incluso el césped.

Además de la zona dedicada a los sentidos, una tranquila laguna de aguas cristalinas sobre la que un pequeño arroyo cae formando cascadas, invita a relajarse y disfrutar del ambiente.

En la parte más alta se encuentra la zona de aventura, con multitud de toboganes gigantescos, pasarelas, puentes colgantes y zonas para trepar.

Un lugar para desconectar, sentados en sus cómodos bancos, dando rienda suelta a nuestra imaginación o jugando con nuestros hijos. Un remanso de paz en el que aprovechar al máximo el tiempo en familia.

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Granja de Briz
Rua Francisco Landin Pazos, 36900 Marín, Pontevedra
Cómo llegar


Edad: Todos los públicos