Parque Nacional de Timanfaya

El Parque Nacional de Timanfaya, también conocido como las Montañas del Fuego, es el segundo Parque Nacional más visitado de nuestro país y uno de los paisajes más espectaculares y originales que podéis visitar en las islas Canarias.

Las erupciones de cientos de montañas de fuego en los siglos XVIII y XIX cambiaron por completo la morfología de la isla de Lanzarote enterrando un cuarto de la misma bajo un grueso manto de lava y ceniza y dando lugar a este mágico paisaje. Un paisaje que parece casi lunar y que podréis recorrer en una “guagua” a lo largo de 14 km conocidos como ‘La Ruta de los Volcanes’, ya que constituyen el núcleo principal de las erupciones donde se localiza una concentración de elementos de interés geológico y geomorfológico de gran singularidad. Esta ruta, trazada por César Manrique y Jesús Soto en 1968, respeta la fragilidad del entorno a la vez que muestra su enorme belleza y espectacularidad, realizando paradas en puntos estratégicos para admirar el magnífico paisaje.

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Tampoco podéis dejar de dar un paseo por estas Montañas del Fuego subido a lomos de un dromedario, una actividad que divertirá por igual a grandes y pequeños y que proporcionará seguro, algunas de las anécdotas más divertidas de la visita.

A lo largo del Parque observaréis también lo que se denominan anomalías geotérmicas, es decir, altas temperaturas en la superficie que provienen del subsuelo originando demostraciones como el agua que sale disparada convertida en vapor, o unos matojos que arden al acercarlos convirtiéndose en una bola de fuego. El núcleo principal de estas anomalías es conocido como El islote de Hilario, y debe su nombre a la leyenda de Hilario, un hombre que vivió allí tras la guerra de Filipinas con la única compañía de su camella y que plantó una higuera que jamás dio fruto alguno.

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Dentro de El islote de Hilario podéis disfrutar de una comida cocinada de una forma muy original: con el calor del volcán. En el Restaurante ‘El Diablo’ degustaréis una parrilla única, donde se asan carnes y pescados con las altas temperaturas que suben de dentro de la tierra. Además, la edificación, que también lleva la huella artística de César Manrique, hace las veces de mirador gracias a su construcción circular de muros acristalados.

Y antes de marcharos, no dejéis de haceros una foto con el Diablo de hierro oxidado de la entrada, ¡todo un símbolo de Timanfaya y de toda la isla de Lanzarote!

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Parque Nacional de Timanfaya
Carretera LZ-67, KM. 8,5, 35560 Tinajo, Palmas, Las España
Cómo llegar




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