Educación en el hogar

Educación en el hogar

Para criar correctamente a un niño se debe establecer un sistema de apoyo sólido en el hogar en el que tu hijo crezca satisfecho con sus logros y ambiciones. Los padres deben tener como principal objetivo que sus hijos crezcan sintiéndose competentes y seguros de sí mismos, e incitándoles a desarrollar todos sus sentidos y propósitos.

La educación previa a la escuela y en el hogar es fundamental. Si como padre deseas que tu hijo mejore sus habilidades de aprendizaje, deberás enseñarle a ser constante, dedicado y paciente. Estas son algunas de las pautas a seguir:

- Fomenta a que realice habilidades especiales, pues cada niño tiene talentos y dones únicos. Un juego “no estructurado”, como las clases de karate o jugar a la pelota, puede ayudar a desarrollarse intelectual, física y personalmente. Inspira a tu hijo con tus propios hobbies o metas, él se verá más motivado a hacer lo mismo.

- Aplaude siempre sus esfuerzos, en vez de etiquetarlo como “inteligente” o “talentoso”. Si el niño está motivado a crecer más y a aprender, estará más dispuesto a enfrentarse a retos en los que aprenda nuevas habilidades. Ten en cuenta que es la “fuerza interior” la que motiva a ser mejor estudiante y a un mejor aprendizaje.Padre con hijo

- Leer es un fantástico ejercicio ya desde el preescolar para el desarrollo del lenguaje, de las habilidades de lectura e, incluso, un futuro éxito en la escuela.

- Comer y cenar en familia. Las conversaciones en la mesa mientras se come o cena en familia nos sirven para que los niños conozcan los valores de la familia. Además está demostrado que estos niños luego son más propopensos a alcanzar mayores calificaciones en la escuela y tienen menos probabilidades de desarrollar un trastorno alimentario. Así que si la cocina no es tu fuerte, que no sea excusa para no pasar un rato agradable en familia.

- Establecer una hora para dormir puede ser muy efectivo para los niños. Pues el perder una hora de sueño puede provocar una reducción de la capacidad cognitiva.

- Los abrazos siempre son buenos. Abrazar a tu hijo después de un largo día, le ayudará a aliviar tensiones que pueda sentir. Gracias a un abrazo o el contacto humano podemos conseguir dar a nuestro hijo cierta sensación de seguridad. Los niños que no reciben afecto pueden llegar a generar estrés crónico, falta de concentración en el aprendizaje y falta de memoria. Abrazar a tu hijo no sólo ayudará a mejorar su capacidad para concentrarse, sino que también tú como madre o padre te beneficiarás enormemente.

El mejor legado de un padre a sus hijos es un poco de su tiempo cada .