Consejos de verano para propietarios de gatos

El verano suele ser la época favorita de nuestros gatos, ya que les encanta el calor. Sin embargo, suelen ser más sensibles a las altas temperaturas que sus propietarios y un día caluroso puede ser muy peligroso si la exposición al sol es excesiva. También al viajar con ellos pueden surgirnos varias dudas respecto a su alimentación, transporte y cuidados. Por ello, para estas fechas te dejamos algunos consejos que te pueden ayudar a cubrir las necesidades de tu felino:

 

Hipertermia

Aunque no es común en los gatos, es importante mencionar el riesgo que tienen de sufrir hipertermia, lo que puede provocar un mal funcionamiento de sus procesos metabólicos y causarles la muerte. Aunque esto depende de cada animal y el tiempo de exposición al sol, debemos tener mayor prudencia durante el verano. Así, el gato nunca puede quedarse solo dentro de un espacio cerrado, pequeño y poco o nada ventilado como puede ser un coche. En tan solo en 10 o 15 minutos nuestra mascota podría morir.

Si se diera el caso y notáramos algunos síntomas que indicaran que el felino ha sufrido un golpe de calor (temblores, hemorragias, decaimiento, insuficiencia renal…) debemos bajar su temperatura lo antes posible pero nunca sumergirlo en agua muy fría para que no sufra un desmayo o bajada de tensión. Es muy importante también llevarlo al veterinario para comprobar que no le han quedado lesiones.

 

Viajes vacacionales

Los propietarios de gatos siempre nos preguntamos qué es lo mejor para él cuando emprendemos un viaje: ¿nos lo llevamos o lo dejamos al cuidado de alguien?

Si finalmente decides llevártelo no debes olvidarte de la cartilla sanitaria del animal. Otra cosa que debemos tener en cuenta es la elección del transporte:

  • Coche: Según la Dirección General de Tráfico, los gatos deben ir situados en un transportín colocado, preferiblemente, en el suelo, detrás de los asientos delanteros, ya que el conductor debe tener un campo de visión óptimo y debe evitarse que la mascota lo distraiga. Además, es el sitio más seguro en caso de que se produzca un accidente leve.
  • Autobús: Antes de comprar los billetes, debes localizar una compañía que acepte el traslado de mascotas, ya que no todas ofrecen dicho servicio. En ese momento debemos informarnos de las condiciones, duración del viaje…¡para organizarnos!
  • Tren: En RENFE existen distintas normas para cada tipo de animal, por lo que deben consultarse las cláusulas.
  • Avión: Cada compañía impone una serie de requisitos.
  • Barco: Al igual que los aviones, depende de la compañía. Sin embargo, en el barco podremos dar paseos con el animal, aunque no es recomendable ya que podría provocarle estrés.

 

Antes de iniciar el viaje es aconsejable consultar con el veterinario asuntos relacionados con vacunas, documentos adicionales…si el lugar al que viajamos es desconocido para nosotros y, sobre todo, si nos desplazamos fuera del país. Es importante saber que para los viajes al extranjero dentro de la Unión Europea, hay que solicitar al veterinario un pasaporte sanitario especial. Además, no podemos olvidarnos del microchip que lo identifica, el cual es más que necesario.

¡Pasamos ahora a los objetos personales del felino! Su comedero y bebedero no pueden faltar. El cepillo, para no acumular bolas de pelo, es muy importante. Si el viaje va a ser largo, es preciso llevar un cortauñas. Por otra parte, nuestro gato necesitará momentos de diversión con sus juguetes.

Algo fundamental es intentar no cambiar sus horas de comida, ya que podría causarles daños digestivos. Sin embargo, para viajes que duren menos de diez horas, es mejor no darles de comer hasta que lleguemos a nuestro destino y, de ser así, es mejor si está en sin ingerir alimentos diez horas antes del viaje. Esto evita vómitos y vahídos. También, para evitar que se estresen una opción es solicitar al veterinario un sedante ligero.

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Pautas a seguir en casa

Todo suena algo complicado, por lo que muchos de los que tenemos gatos preferimos dejarlos en casa, de forma que se le vigile regularmente,  o con una persona de confianza. Sin embargo, el que se encargue de vigilar a la mascota también tiene ciertas responsabilidades.

En este caso, el cuidador debe tener una pequeña guía con unas normas muy claras:

  • Hay que tener cuidado de que el gato no se escape cuando la persona entra en casa.
  • Se le debe dejar alimento suficiente para que no tenga que comprar mientras estamos ausentes.
  • Debemos indicar qué cantidad de comida debe darle al animal. ¡Ah, y no se le debe olvidar el agua!
  • Que el ciudador no permita el acceso del gato a las ventanas si estas están abiertas y no están acondicionadas con algún objeto que eviten un accidente. El gato podría caerse desde gran altura y fallecer o herido escapar buscando donde cobijarse.
  • Limpiar el arenal.
  • SIEMPRE hay que dejar apuntado el número del veterinario por si ocurre una emergencia.

¡Cuidado con las avispas!

Los gatos son muy juguetones y ahora, en verano, corren el riesgo de encontrarse con una picadura de avispa o algún otro insecto venenoso. Si esto sucede y tenemos dudas respecto a si es alérgico hay que ir corriendo al veterinario.

Bolas de pelo

Antes ya hemos mencionado lo importante que es que sigas cepillando a tu felino, ya que el pelo caído podría acabar en su tracto digestivo. También puedes consultar con el veterinario o ayudarte de productos para eliminar las bolas de pelo.

 

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