Voy a ser mamá, ¿y ahora qué?

En Sapos y Princesas sabemos que ser madre por primera vez no es fácil y está lleno de incertidumbres. Por eso hemos hablado con Gema Magdaleno, matrona del Hospital La Paz de Madrid, para ayudarnos a resolver las cuestiones más comunes que surgen a los padres primerizos.

El parto

El mayor deseo de toda mujer que va a dar a luz es que todo salga bien en el parto y no haya complicaciones. Aunque existe el miedo al dolor, éste siempre queda en una segunda posición frente al bienestar de nuestro bebé. En la gran mayoría de los casos no se dan complicaciones, ya que estamos preparadas por naturaleza para dar a luz. Además, en los hospitales contamos con grandes profesionales preparados para subsanar cualquier problema que pueda surgir.

Pero… ¿Cómo saber si estamos de parto? Para Gema Magdaleno, “hay que saber escuchar a nuestro cuerpo, que siempre tiene mecanismos para hacernos saber que algo está pasando. Pero si se tiene alguna duda, lo mejor es acudir a nuestro centro hospitalario para que la matrona o el ginecólogo nos explique qué está ocurriendo”.

Además, ahora tenemos la oportunidad de elegir muchas cosas respecto a nuestro parto. Cada vez son más los hospitales españoles que están introduciendo otros tipos de parto más naturales. Tal y como nos explica la matrona, “la tendencia general es a intervenir cada vez menos en el proceso natural de parto, a dejar que la naturaleza actúe por sí misma. Siempre teniendo en cuenta que si hay alguna complicación los profesionales tendrán que intervenir, ya que lo primero es el bienestar de la madre y del niño”. Puedes descargarte en internet tu Plan de Parto, una estrategia que ha puesto en marcha el Ministerio de Sanidad para que la mujer pueda expresar sus preferencias, deseos y expectativas sobre su parto. Sólo tienes que rellenarlo entregarlo firmado por ti y por tu ginecólogo en tu centro hospitalario. En este documento podrás elegir si quieres o no anestesia epidural, si quieres caminar o comer, la postura en la que deseas dar a luz… Aspectos que no perjudican el proceso del parto y que podrás decidir libre y previamente.

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La lactancia

La lactancia es otro de los temas que más preocupan a las madres. Como mamíferos, los seres humanos estamos preparados de forma natural para poder alimentar y alimentarnos de la leche materna, pero a veces, surgen ciertos problemas que, según Gema Magdaleno, “en el 99,9% de los casos, tienen solución. Tenemos que dejarnos llevar por nuestro cuerpo y, si no somos capaces, buscar ayuda en la matrona de nuestro centro de salud. La lactancia no es fácil, pero salvando los problemas de los primeros días, siempre es lo mejor para la madre y para el niño”. Sin embargo, si finalmente no puedes, o has decidido no dar el pecho a tu bebé, no te preocupes, existen excelentes leches de fórmula para que tu hijo se alimente de forma completa acorde a su edad.

El llanto

Un recién nacido solo puede comunicarse a través del llanto, le pase lo que le pase, siempre va a llorar. Los primeros días de vida de nuestro bebé no es fácil saber por qué llora, pero poco a poco iremos aprendiendo a diferenciar su tipo de llanto en función de los horarios, o en el momento en que se produzca. A medida que la madre va vinculándose con su hijo, empieza a conocerle y sabe perfectamente por qué llora. “Muchas veces lo que busca el niño es el contacto humano. Por eso, la mayoría de los niños cuando lloran y les cogen en brazos se calman. Hay que pensar que el recién nacido es un mamífero y necesita el contacto y el olor de su madre, escuchar su voz. Eso simplemente les tranquiliza”, apunta la matrona.

Uno de los motivos por los que puede llorar son los dolorosos y molestos cólicos del lactante, que suelen deberse a la inmadurez del intestino del recién nacido. A medida que las digestiones del niño se van normalizando van desapareciendo espontáneamente, pero tenemos que conocer a nuestro bebé para ver qué movimientos le tranquilizan. “Les alivia mucho el contacto físico, que los padres les den un masaje en la tripa, ponerles boca abajo o de lado, o sujetarles por debajo de las axilas poniendo el cuerpo en vilo. Identificar qué es lo que calma a nuestro hijo será clave para aliviarle en este proceso. Sin embargo, si vemos que los cólicos son demasiado frecuentes y no se pueden calmar de ninguna manera, hemos de acudir a nuestro pediatra, que nos indicará si el niño tiene que tomar algún tipo de medicación o hacer algún cambio en su alimentación”.

El sueño del bebé

Aunque sabemos que tenemos que estar preparados para dormir poco en esta primera etapa, siempre surgen dudas respecto al sueño de los recién nacidos ¿Cuánto tiene que dormir? ¿Cada cuánto tengo que despertarlo? Desde su experiencia como matrona, Gema nos avisa de que “no es normal que un recién nacido duerma ocho horas. Lo normal es que duerma y se despierte habitualmente para comer”. Tened en cuenta que los primeros días de vida, su estómago es del tamaño de una moneda de un euro, por lo que se sacia muy rápidamente y pronto vuelve a tener hambre.

Es recomendable que la madre aproveche para dormir en las horas en las que lo hace su bebé. Poco a poco, sus patrones de sueño empezarán a relacionar los ciclos de luz-oscuridad y estará más predispuesto a dormir más horas por la noche. Con el tiempo, iremos cogiendo el ritmo de nuestro bebé para disfrutar al máximo de nuestra maternidad.

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2 comentarios

  1. Todas estás cosas nos inquietan a las futuras mamas, gracias por una información tan interesante.

    1. Gracias Elena, nos alegramos de que la información te haya resultado útil. Un saludo!

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