Preparemos la habitación para nuestro bebé: Alegre, cómoda y segura

Hay casas grandes, pequeñas, antiguas, nuevas, unifamiliares, en vecindarios… pero todas cambian cuando llegamos para habitarlas, impregnándose de nuestra forma de ver da vida.

Lo mismo ocurre con la habitación de los niños. Es un espacio que proyectamos con gran ilusión antes de que nazcan, pero que no acaba de tomar su personalidad hasta que no llega su pequeño habitante.

El ambiente de la habitación del bebé debe ser cálido, agradable, estimulante, cómodo… Un espacio en el que el bebé se sienta protegido y arropado y que a la vez le motive a desarrollar sus capacidades y aptitudes.

En cuanto a la seguridad, debemos tener en cuenta usar pinturas no tóxicas, elegir muebles con bordes redondeados, poner protectores de enchufes, bloquear las ventanas y el acceso a las escaleras. También es aconsejable evitar los objetos de cristal, cerámica u otros materiales que puedan romperse y dañar al bebé.

Por propia experiencia, sabemos que el dormitorio de los niños es el sitio más cambiante y flexible de la casa. Se va acomodando al crecimiento y de los pequeños, acompañándoles en las diferentes etapas de su desarrollo.

En los primeros meses poner un dosel en el moisés o la cuna, ayudará a que el bebés se sienta protegido, ya que a sus ojos las dimensiones de la habitación se hacen gigantes y los techos le parecen estar lejísimos. Según vaya creciendo y ganando independencia el niño irá creando y dimensionando sus espacios de juego para sentirse a gusto.

Pero la divertida y gratificante experiencia de preparar la habitación del bebé puede complicarse un poco si no va a tener su propio cuarto y tiene que compartirlo con otro hermano mayor. No debemos olvidar que la presencia de un nuevo hermano supondrá, un gran cambio en lo que hasta ahora era su cotidianeidad.

Es importante que transmitamos al niño que la presencia de un nuevo hermano ocupará un trozo de su reino, sólo un trozo, con características diferentes.

Compartir el cuarto es algo importante y difícil, como todo lo nuevo deberá introducirse paulatinamente. Aquí os damos algunos consejos, que harán más sencillo preparar la habitación para los dos hermanos:

  •  Podemos pintar o empapelar una o dos paredes para abrir un nuevo espacio.
  • Elaborar unos cuadritos con los nombres de cada niño para poner sobre las camas.
  • Hacer los cambios paulatinamente, nunca de golpe.
  • Es bueno conservar algunos objetos de la anterior etapa como testigos de continuidad frente a lo nuevo.
  • Si mudamos a los hermanos a una habitación más grande, respetar detalles de la anterior.
  • Si el nuevo anfitrión es un bebé, hay que tener en cuenta que no se moverá en el espacio durante los primeros meses, lo que nos dará un poco más de tiempo para las grandes modificaciones.

 

También te puede interesar:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *