¿Cómo le quito el chupete a mi hijo?

Durante los primeros meses de vida de nuestro hijo, el chupete cumple una importante función, ya que satisface la necesidad innata de succión del bebé. Y es que la succión no sólo tiene un papel nutritivo, sino que también proporciona al bebé tranquilidad y sosiego, incluso aunque no trague nada. Un efecto estimulante que, además, permite al lactante calmarse tras la comida, consolarse cuando llora y tranquilizarse facilitándole el sueño. Sin embargo, pese a su gran utilidad en esta primera etapa, su uso no debe alargarse más allá de los 18- 24 meses de edad.

Quitar el chupete al bebé requiere tiempo y paciencia y, para ayudarte a conseguirlo, hablamos con la Dra. Eugenia Villanueva, odontóloga de la Clínica Qualitas.

Según la experta, “la edad recomendada para quitar el chupete al niño son 24 meses; pero podemos ser flexibles, no es una ley exacta, ni todos los casos son iguales”.

Prolongar el uso del chupete más allá de los dos años de edad puede traer consigo algunos riesgos. Tal y como nos indica la Dra. Villanueva, “los problemas más frecuentes son anomalías dentarias que desvían los dientes de su posición natural dando lugar a la maloclusión, por regla general la arcada superior queda por delante de la inferior. También puede aumentar la incidencia de caries, sobre todo si se moja el chupe con miel u otros azúcares”. Además, otros expertos hablan de otros riesgos como favorecer la frecuencia de otitis media o mayor frecuencia de candidiasis oral, es decir, hongos en la boca o llagas bucales.

Aunque algunos niños se desprenden de él por sí solos al ir reduciéndose la necesidad de succionar, a muchos otros les cuesta. Una vez tomada la decisión, los padres hemos de estar seguros. “Lo ideal, una vez que se ha tomado la decisión de retirárselo, es no volver atrás. Para eso es muy importante valorar el momento adecuado.”

Para retirárselo sin traumas no debemos obsesionarnos ni tomar medidas drásticas, ya que el niño percibirá tensión en torno al tema y esto puede ser perjudicial. Poner sobre ellos sustancias amargas, amenazar o castigar, no solo no suele funcionar, sino que es contraproducente. El procedimiento dependerá del niño, pero, tal y como nos indica la Dra. Villanueva “somos los padres los que tenemos que estar concienciados para el momento de la retirada. Si nos ven decididos y les ayudamos a comprender que ya es un mayor, la reacción de los niños suele ser muy buena”. Además, la especialista aconseja valorar su esfuerzo con premios. “En estas edades, hay que hacer las cosas con el mayor cariño, suavidad y compresión posible”.

Lo ideal es elegir un momento de estabilidad en el que podamos pasar tiempo con el pequeño e ir viendo cómo reacciona. No hay que hacerlo coincidir con otro momento crucial de la vida del pequeño, como puede ser el comienzo del colegio o la llegada de un hermano. Algunos padres utilizan trucos para conseguir que los niños dejen el chupete. Para la Dra. Villanueva, “los padres son los que mejor conocen a sus hijos y saben mejor que nadie cómo reaccionarán antes las distintas situaciones. En la clínica hemos visto muchos métodos para conseguir dejar el chupete. Para niños más pequeños hay padres que cortan la tetina del chupe y el niño al ver que no puede succionar lo termina dejando. Cuando son un poco más mayores lo mejor es llegar a un acuerdo con ellos, en vez de decirles que se le ha perdido. Regalárselo, por ejemplo, a una mascota, a los Reyes Magos… La asistencia a talleres para dejar el chupete también es una buena opción, al ver a más niños como ellos dejando el chupe, se suelen animar a dejarlo.”

Fotografía: Tony Alter

También te puede interesar:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *