5 claves para practicar el esquí con niños

El esquiar juntos es una actividad que une a la familia y enseña a los pequeños los valores del deporte en plena naturaleza, pasándolo fenomenal.

El esquí es un deporte que engancha y, cuando se practica en familia, aún más. Así opinan los profesionales, quienes aseguran que es ideal para practicar todos juntos porque sirve, como pocas actividades, para estrechar lazos, desarrollar una unión deportiva entre los miembros de la familia y estar en contacto con la naturaleza.

Todo tipo de familias se inician en este deporte. Hasta hace poco era visto como un deporte elitista pero, afortunadamente, la cultura de la nieve se ha extendido y es un deporte en constante crecimiento durante los últimos años en España.

1. La planificación del viaje 

Lo más importante, para que un niño disfrute de la nieve, es que lo perciba como un juego, que se lo pase bien esquiando, porque no se puede obligar al niño a esquiar.

Una vez decididos, al organizar un viaje para esquiar con niños, debemos informarnos bien y buscar un destino cómodo. Aunque la familia sepa esquiar y conozca distintas instalaciones de diferentes destinos, es conveniente dejarse asesorar por profesionales.

Uno de los detalles que marcarán el éxito del viaje será que el aparcamiento esté al mismo nivel que el comienzo de la pista. Esto garantizará que empecemos a esquiar nada más llegar, sin perder tiempo ni cansarnos innecesariamente. Hay que tener en cuenta que los niños no son muy hábiles a la hora de cargar con su material y para los padres tampoco es sencillo llevar más de un equipo.

Una pista tranquila es fundamental,especialmente para familias debutantes.

Durante toda la actividad hay que prestar atención a los niños, a su estado de ánimo y a que estén disfrutando de la experiencia.

2. El esquí por edades

Según la Asociación de Escuelas, Profesores y Entrenadores de Deportes de Invierno de España, AEPEDI, el contacto de los niños con la nieve debe hacerse de manera progresiva pero, hasta al menos los 3 años, no es aconsejable que se pongan los esquís porque sus capacidades motrices son limitadas.

Los niños de 2 años pueden jugar con la nieve, deslizarse sobre sí mismos o con trineos.
A los 3 años tienen la edad perfecta para iniciarse en este deporte.
Los 4 años son ideales para afi anzar una técnica que sirva de base para más adelante.
Con 5 años estará capacitado para iniciar una nueva etapa en su aprendizaje y desarrollar su equilibrio y sentido de la orientación.

3. Los jardines de nieve

Uno de los consejos de la AEPEDI es que las familias practiquen siempre en zonas adecuadas.

Para los más pequeños, las estaciones de esquí disponen de jardines de nieve que tienen un terreno llano con ligera pendiente y contrapendiente, vallado y cerrado, con control de la entrada, refugio y otras peculiaridades que hacen que los niños puedan jugar en la nieve con seguridad.

4. Los viajes escolares

Los especialistas coinciden en que es bueno que los niños aprovechen los viajes con el colegio para aprender, porque favorecen que tomen conciencia del peligro y se responsabilicen de su equipo

Que cada uno se preocupe de no olvidar los guantes, las gafas o el gorro ayuda a que los padres se relajen.

5. Las precauciones

No hay que olvidar que, aunque sea un deporte común, se trata de una actividad deportiva en altura y en condiciones extremas. Por eso, es fundamental desayunar bien e hidratarse con frecuencia.

Así que ya sabéis, sólo queda que cojáis vuestros esquís y os deslicéis por la pista en familia.

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