El padre que quiere conciliar lo tiene aún peor que la madre

Parece que empieza a calar el mensaje de que la conciliación no es solo cosa de mujeres, ni tan siquiera de madres y padres. La conciliación nos atañe a todos como personas aunque hoy, aprovechando el Día del Padre, toca hablar de ellos.

Los hombres también tienen derecho a tener vida más allá del trabajo y, si son padres, a disfrutar de la crianza de sus hijos, e insisto en lo de “derecho a disfrutar” porque cada vez son más los que quieren hacerlo de forma voluntaria, los que no quieren perderse la oportunidad de ver crecer a sus hijos. Según el estudio Guardería y familia Edenred, publicado esta misma semana, el 69% de los padres dejaría de trabajar para dedicarse al cuidado de sus hijos, más incluso que las madres (66%). Además, como padres, tienen el deber de implicarse de manera corresponsable en los cuidados de sus criaturas, porque son tan hijos suyos como de su pareja, lo que permitirá construir una sociedad más igualitaria, partiendo desde abajo.

Pero no nos engañemos: la sociedad no se lo pone fácil. El padre que quiere conciliar lo tiene tan difícil como la madre, ella en el ámbito laboral y él además en el social. Seguramente si decide compartir la baja de maternidad con su pareja, disfrutar el permiso de lactancia o pedirse una reducción de jornada por cuidado de menores le miren mal, le pregunten porqué no se ocupa la madre o dejen de contar con él para determinados proyectos, aumento de sueldo o puestos de mayor responsabilidad, como le pasaría a una mujer. No solo le cuestionará la empresa, sino probablemente también sus propios compañeros, amigos y familiares. De ahí nuestro afán por dar visibilidad y empoderar a estos padres que apuestan por la familia a través de sus testimonios recogidos en las ya 3 ediciones de #papiconcilia, a las que el 25 de abril se sumará una edición especial directivos con testimonios de altos cargos de 8 importantes empresas (Adams, BT, Mahou, Mantequerías Arias, Mondelez International, Schibsted Spain (propietaria de los portales vibbo, fotocasa, InfoJobs, coches.net y milanuncios), Xerox y Wolters Kluwer) porque es también es importante que los que ocupan cargos de responsabilidad demuestren que es posible conciliar y den ejemplo.

A las dificultades para conciliar que tenemos todos en este país, se suman dos muy importantes en cuestión de género: un reparto de roles históricamente asumido, en el que la mujer es la cuidadora y el hombre el proveedor de bienes; y unas bajas de maternidad y permisos de paternidad escasos y desiguales.

Históricamente el papel de la mujer estaba relegado al hogar, donde se ocupaba de las tareas de la casa y el cuidado de hijos, padres o quien pudiera necesitarlo. El hombre por su parte era el encargado de de trabajar fuera de casa y mantener a la familia. El problema vino cuando la mujer se incorporó al mundo laboral, asumiendo un doble rol, sin que el hombre se implicara proporcionalmente en las tareas del hogar y el cuidado de los hijos.

Permisos de paternidad 

Respecto a los permisos parentales, ellas cuentan con una baja de maternidad de 16 semanas, frente a un permiso de paternidad de 15 días. El primero es escaso. El segundo, ridículo. Aún así, el 14,2% de los padres renunciaron en 2015 a cogerse los 15 días de paternidad. 

Si ellos quieren implicarse más, tienen que negociar con su pareja que comparta parte de la baja, lo que supone para ella una renuncia a ese vínculo biológico con su descendencia, y además negociar con la empresa y lidiar con los comentarios de todo el que quiera opinar. El año pasado solo un 1,8% de los padres disfrutó de alguna de las diez semanas que por ley las madres les pueden ceder de su propia baja de maternidad a los padres.

Mientras los permisos no sean iguales e intransferibles se seguirá discriminando positivamente a la mujer. Por eso, este martes un grupo de hombres de la Plataforma por los Permisos Iguales e Intransferibles de Nacimiento y Adopción (PPiiNA) ha interpuesto en los juzgados de Madrid una demanda contra la Seguridad Social para exigir un permiso de paternidad individual e intransferible de 16 semanas de duración y remunerado al 100%.

Estamos en el siglo del cambio, un cambio coyuntural lento, pero muy necesario, hacia una sociedad más justa e igualitaria. Y cada vez somos más los padres y madres que queremos ser actores y no espectadores de este momento histórico. ¿Y tú, eres actor o espectador?

Por Usúe Madinaveitia
Creadora de los movimientos #mamiconcilia y #papiconcilia

mamiconcilia.com

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