"De pequeño me daban una 'medicina' infalible de agua con azúcar"

Hablamos con Roberto Burón, profesor de educación musical y primaria, sobre las “mentiras a peques”.

  • Como profesor, ¿justificas el uso de las mentiras a peques?

En general, creo que la mejor forma de actuar con los niños es desde la sinceridad. Para los temas tabú, delicados, de adultos… mi opinión es que puedes intentar buscar una explicación adaptada a su edad, sin necesidad de tener que mentirle. Si entendemos esto como mentira piadosa, pues creo que se puede justificar. Pero de entrada, la verdad por delante.

  • ¿Las utilizas con tus alumnos? ¿Con qué fin?

Me gusta jugar con su imaginación y la mía, inventando historias. Con los que son un poco más mayores me gusta probar su capacidad crítica, mintiendo de forma evidente y esperando a que ellos lo detecten. Siempre les aclaro al final “era broma” o “era mentira”. Me parece didáctico e interesante estimular su percepción y capacidad crítica. Pero insisto que la verdad y la sinceridad debe ser prioritaria. Si te pillan en una mentira, vas a convertirte en un referente dudoso para ellos.

  • Cuando un niño miente, ¿por qué lo hace?

Los niños intentan mentir. Algunas son piadosas, otras tratan de evitar castigos, otras de solucionar un problema que han tenido, o bien de exculpar o inculpar a algún compañero… En ocasiones han llegado a inventarse historias inverosímiles, que te hacen dudar de si es cierto o no. Su imaginación a veces es impresionante.

  • Los niños, ¿utilizan mentirijillas entre ellos?

Muy a menudo. Para presumir de algo que no tienen, de saber algo que no saben… Entre ellos es más fácil que se engañen y lo hacen de forma frecuente.

  • ¿Te ha creado algún conflicto o contradicción en clase como educador alguna mentira piadosa que han contado los padres a los niños?

En ocasiones te encuentras con contradicciones, en ese caso intentas respetar la información de los padres. En el último caso, ellos deben ser los responsables absolutos de la educación de sus hijos.

  • ¿Qué mentirijilla que te hayan dicho agradeces y cuál por el contrario preferirías que no te hubieran dicho?

De pequeño me daban una “medicina” consistente en agua con azúcar, cuando no podía dormir bien por la noche. El efecto placebo funcionaba increíblemente bien. Siendo adulto, agradezco que las personas sean sinceras. Yo intento serlo y creo que debería ser así.

  • En tu vida diaria ¿qué mentirijilla te ha resultado más útil y a cuál recurres más a menudo?

Supongo que la típica excusa por llegar tarde o tener que anular una reunión o cita.


“No lleva cebolla, cariño, te lo prometo”, “Es pollo, no es pescado”, “No te voy a soltar, tu sigue pedaleando mirando al frente”, “La abuelita nos ve desde esa estrella”, “Cariño este collar de macarrones es el más bonito que me han regalado nunca, lo guardaré para una ocasión muy especial”… Y así hasta el infinito…

Los padres utilizan con frecuencia las mentiras piadosas con sus hijos para evitarles algún sufrimiento innecesario, para hacerles la vida más mágica y la infancia más feliz. También muchas veces evitan con ellas explicaciones y situaciones complejas haciéndoles la vida más fácil a los padres, como lo hace el Nuevo Ford C-MAX, un coche adaptado a las necesidades reales de las familias.
 Sabemos que ser padre ya es bastante complicado, por eso Ford premia a esas familias reales que usan todo el ingenio con sus hijos para hacerles la vida más mágica…

Cuéntanos tus #MentirasaPeques y…
¡Consigue un viaje a PortAventura
para toda la familia en el Nuevo Ford C-MAX!

ford-cmax-video

 

También te puede interesar:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *