Cómo elegir una carrera

Cuando llega el momento de elegir la carrera lo más probable es que, tanto estudiantes como padres, se sientan perdidos y sin saber por dónde comenzar. Sucede con frecuencia, lo digo por experiencia profesional, pues la gran mayoría de los clientes que asesoro están indecisos cuando llegan a mí. Pocos son los que tienen la suerte de saber lo que quieren hacer.

También se presenta el caso de profesionales que, al ir adquiriendo experiencia, deciden cambiar de carrera, o descubren nuevas carreras que ni sabían que existían al inicio de su proceso. Todos sabemos que el mundo cambia como cambia también el mercado de trabajo, y vemos que surgen nuevas carreras y oportunidades. ¿Por qué no cambiar para aprovecharlas?

A continuación os presento 3 claves que les ayudarán en su elección:

  1. Preguntar, preguntar y preguntar

A los que vienen a mí diciendo que no saben lo que quieren, siempre les contesto que por lo menos saben lo que no quieren.

Todos hemos tenido muestras materias preferidas en el colegio, o actividades que disfrutamos en nuestro tiempo libre, como hobbies, etc. Ese debe ser el punto de partida.

Una vez que hayan identificado lo que les gusta y lo que no les gusta, deben buscar una carrera que mejor corresponda a sus intereses. Para ilustrarlo, les cuento uno de mis casos: asesoré a un estudiante al que le encantaba la magia y hacer trucos; pues bien, tras una larga búsqueda dimos con la carrera de gestión de espectáculos y de actividades de ocio, lo que le permitirá hacer de su pasión una profesión y un estilo de vida.

  1. Conseguir una experiencia práctica y directa

¿Cómo sabemos si nos gusta el helado de chocolate? ¡Probándolo! Lo mismo pasa con el trabajo: sólo sabrá si una profesión le gusta y es lo suyo, practicándola, consiguiendo un trabajo de voluntario o haciendo una pasantía o práctica en el campo que le interesa. Así, por poner algunos ejemplos, si quiere ser médico, puede trabajar en un hospital, o si le interesa el derecho, asistir a conferencias públicas, a juicios públicos o trabajar como voluntario en un despacho de abogados.

De nuevo, un ejemplo para ilustrarlo: asesoré a una estudiante que pensaba que lo suyo era trabajar para una ONG, pero tras una experiencia de pasantía, se dio cuenta de que el trabajo en el terreno no era para ella, pero, en cambio, descubrió que le interesaba más el aspecto jurídico de las causas; así fue como decidió estudiar derecho humanitario.

  1. Recurrir a un Asesor

Si siente que está dando vueltas en vano, sin llegar a nada, podéis recurrir a un asesor.

La mayoría de los estudiantes que asesoro o bien no saben lo que quieren estudiar, o si tienen múltiples intereses, no logran decidirse por sólo uno. A menudo, se puede encontrar un ámbito de estudios o carrera que permita combinar sus intereses con sus pasiones. Tuve el caso de un estudiante apasionado por el deporte e interesado por el mundo de los negocios, que descubrió la carrera de Gestión del Deporte que ni sabía que existía y que combina ambas cosas. Otro caso fue el de un estudiante al que le fascinaban los videojuegos y le encantaba dibujar, que terminó estudiando diseño de videojuegos.

Por eso es importante no cerrarse a nada y guardar la mente abierta. Hay muchos caminos para elegir ¡basta con encontrar el propio!

Además recuerda que también existe la opción de cambiar. Un caso concreto que tuve fue el de un joven abogado argentino apasionado del diseño de automóviles. Le asesoré en su cambio de profesión, lo que resultó en una oferta de trabajo de Ferrari tras obtener un MBA en Milán.

No lo olvides, ¡querer es poder!

Yasiara Ortiz Moggio
Asesora de Estudios Internacionales
www.misstudy.com
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