Cómo amargar a tus hijos su camino a la universidad

¡Alerta padres! Podríais estar haciéndole la vida imposible a vuestros hijos en su camino a la Universidad.

Pon el freno a la tres cosas siguientes:

  1. Ser padres “helicópteros”

No les organices la vida a sus hijos hasta el último detalle. Tarde o temprano se volverá contra ti. No se trata de que en sus últimos años escolares paguen todos sus gastos, sino de darles mayor independencia y responsabilidades.

Por ejemplo, deja que se preparen el desayuno, organicen sus tareas escolares, contribuyan a los quehaceres domésticos, recogiendo sus habitaciones, ocupándose de su ropa y poniendo la mesa. Son pequeños gestos que cuentan mucho para su formación. Hay que evitar el tipo de situación que he vivido con los padres de jóvenes a los que he asesorado sobre estudios universitarios, quienes me han llamado a quejarse de que el compañero de habitación usa la computadora de su hijo, o que un profesor le tiene manía a su hijo.

Tus hijos deben aprender a hacer frente a este tipo de situaciones desde la secundaria, y no deben depender de vosotros para resolver los tropiezos que tengan en su día a día. A la larga todos estarán más contentos.

  1. Elegir la carrera por tu hijo

En mi trabajo de asesoría para solicitar plaza en las universidades, muy a menudo oigo más las voces de los padres que la de los estudiantes que estoy asesorando. Una cosa es que los padres participen en la decisión de sus hijos sobre su carrera, y otra es que la tomen por ellos.

Trabajé con una familia en la que los dos padres eran ingenieros. La hija quería estudiar moda y diseño. El padre me llamó indignado exigiendo que su hija estudiase ingeniería como sus padres, para que, como ellos, se ganase bien la vida, pues con la carrera que había elegido su hija, según él, pasaría hambre. A menudo los padres se oponen a que sus hijos cursen una carrera determinada porque tienen ideas preconcebidas y piensan que sus hijos no saldrán adelante, o porque están mal informados. En gran medida estas reacciones se deben a un desconocimiento total de la carrera y al temor a lo desconocido.

Creedme cuando os digo que vuestro hijos, estarán más motivados y serán más felices si hacen lo que les gusta y no lo que les impongan. Os pido que mantengáis abiertos tanto vuestras mentes, como los canales de comunicación con vuestros hijos, para que sepáis verdaderamente lo que los apasiona, sus gustos e intereses. Lograreis más animando a vuestros hijos a explorar sus pasiones, las que sean, como futbol, música, baile, pintura, dibujo etc., de las que aprenderán mucho, que si les dictáis lo que tienen que hacer.

Ha llegado el momento de tratar a vuestros hijos, como lo que son, jóvenes adultos con las alegrías y dificultades propias de su edad y de daros cuenta de que ya no son vuestros bebés. Tenéis que prepararos para el destete definitivo para que vuestros hijos aprendan a volar con sus propias alas.

  1. Estresarse

¡Ante todo calma! No te dejes abrumar.

Si os estresáis, estáis estresando a vuestros hijos y, probablemente, ¡también e vuestro asesor de estudios, (la suscrita)!

Este curso, me llamó una madre para convencerme de que no debíamos preocupar a su hijo ni con la elección de la universidad ni con la preparación de las solicitudes de ingreso a las universidades, sino que debíamos hacerlo nosotras porque sólo así lograríamos que su hijo fuese aceptado por la mejor universidad.

¡Padres debéis daros cuenta que esta actitud no le ayuda a vuestros hijos, sino todo lo contrario!

El éxito de vuestros hijos en la vida (y no sólo el monetario) no depende de la universidad que los acepte. Dejad de competir con otros padres, dejad de comparar la situación de vuestros hijos con otros, y no tengáis miedo de que os pregunten “mi hijo fue aceptado en Harvard, y el tuyo?” Debéis sentiros orgullosos de vuestros hijos y de sus propios logros.

Quisiera transmitir a los padres que hay más de una manera de hacer bien las cosas, y que no se logra nada si constantemente se está contrariando a los hijos, yendo contra su voluntad, o comparándose a los demás convencidos de que ellos lo están haciendo mejor.

Mi consejo a los padres es que en todo momento mantengan abiertos tanto sus mente como los canales de comunicación con sus hijos. Tranquilizaos y recordad estos datos: En España hay un total de 83 universidades, de las que 50 son de titularidad pública. Sólo en Europa hay más de 5.000 universidades y en los EE. UU. hay 4.000, y si queréis ir más allá, hay más de 25.000 universidades en el mundo, así que hay un sinfín de posibilidades para vuestros hijos.

La vida siempre es un proceso de aprendizaje continuo, tanto para los hijos que están creciendo, como para los padres que están criando hijos, y el destete es difícil para los hijos y aún más para los padres.

Yasiara Ortiz Moggio
Asesora de Estudios Internacionales

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